Radio Pasillo

La noche del tuzo japonés

El partido de anoche en el TSM fue claro a favor de Pachuca en oportunidades claras y manifiestas de gol. Un problema que le detecté a Robert Dante Siboldi desde que asumió la dirección técnica del equipo, es que no tiene buena lectura de juego.

La alineación que presentó de inicio poco o nada pudo hacer para detener a los cinco volantes de los Tuzos, todos orquestados por el japonés Keisuke Honda, jugador talentoso, de toque preciso, que difícilmente entrega un balón mal, mientras tiene condición física.

Los Tuzos tuvieron al menos cuatro oportunidades de anotar, además de los goles, que pudieron haber asegurado el triunfo visitante en los primeros 45 minutos.

Ante esta situación, no hubo respuesta por parte del entrenador santista. Siboldi no movió una pieza en su once titular y eso provocó que los defensas laguneros tuvieran problemas a la hora de defender, sobre todo Arteaga quien terminaba en inferioridad numérica.

Los dos goles de Pachuca valieron el boleto por su construcción y definición.

Toques de primera intención y con movimiento sin balón. La anotación de Honda tuvo remate de primer nivel.

Lo que le reconozco al equipo Santos Laguna es que no bajó los brazos ni dejó de buscar el resultado.

A tumbos, empujones y, a veces, buen fútbol remató a la portería del Pachuca.

El primer gol de Tavares se gesta desde Jonathan Orozco y luego de dos toques termina en el disparo del africano. El segundo tanto es un claro error técnico del portero Alfonso Blanco al momento de buscar la atajada.

El partido tuvo un cierre de ida y vuelta, agradable en emociones para la tribuna. El resultado de empate obliga a Santos a ganar los tres juegos que le restan en el actual campeonato para aspirar a la liguilla y esperar un posible desempate por diferencia de goles. 

La liguilla se ve lejana pero quedan 9 puntos vitales y trascendentales en tema del descenso. El torneo no ha finalizado aún.