Radio Pasillo

La multipropiedad

Tema tabú del fútbol mexicano en la década de los 90’s cuando Grupo Televisa administró de manera simultánea hasta tres equipos con Alejandro Burillo al frente de América, Necaxa y Atlante.

La televisora fue cuestionada severamente por la triangulación que hizo de jugadores durante una década, en la que los Rayos fueron desmantelados para terminar en las Águilas.

Durante años se criticó la multipropiedad en el fútbol mexicano pero lejos de extinguirse se incrementó, siendo que Televisa terminó por desprenderse de Necaxa, al cual vendió a un patronato en Aguascalientes; San Luis que terminó en manos de la familia López Chargoy (hoy Jaguares) y Burillo se llevó al Atlante a Cancún cuando vendió su participación accionaria a Emilio Azcárraga Jean.

Grupo Salinas emuló lo hecho por Televisa al comprar a Morelia y después Veracruz, para luego vender a los Tiburones Rojos y comprar al Atlas. La familia López Chargoy adquirió la franquicia de San Luis, la cual trasladó a Chiapas, y después compró al Puebla. 

Grupo Caliente de Jorge Hank Ron ascendió a los Xolos de Tijuana a primera división, además de hacerlo campeón, y después subió a la Liga Mx con Dorados de Sinaloa, franquicia que descendió el año pasado. 

El caso más exitoso de multipropiedad es Grupo Pachuca de Jesús Martínez, quien aprovechó los años de experiencia que ha tenido con el equipo Tuzos y su asociación con Grupo Carso de Carlos Slim para expander su proyecto a la ciudad de León.

Orlegi Deportes hace sus pininos en el tema de la multipropiedad con Santos Laguna en la Liga Mx y Tampico-Madero en el ascenso, franquicia en la cual posee el 50%.

El tema trascendió deportes y la Liga Mexicana de Béisbol hoy tiene tres binomios: Diablos Rojos-Oaxaca de Alfredo Harp Helú, Monclova-Puebla de Gerardo Benavides y Yucatán-Unión Laguna de los hermanos Arellano Hernández.

La multipropiedad nos ha enseñado que existe porque no sobran inversionistas interesados en poner su dinero en equipos profesionales de fútbol, béisbol o basquetbol en nuestro país.

Quienes ejercen la multipropiedad, les es difícil tener a las dos franquicias en los primeros lugares, excepto Grupo Pachuca que tuvo sus equipos en la final del torneo Clausura 2014.

En mi opinión, la multipropiedad no es un ejercicio óptimo en el negocio del deporte pero en México ha ayudado a que el espectáculo del fútbol y béisbol sobrevivan. Sino se extingue significa que funciona.