Radio Pasillo

La misma historia

Me senté a escribir esta columna el domingo al mediodía. Como casi todas las personas que publicamos una columna en algún diario del mundo, lo primero que nos preguntamos es: ¿Qué escribo? En esta ocasión la respuesta es más difícil porque tendría que decirle a usted, estimado lector, lo mismo que he escrito en ocho ocasiones: “Santos debió ganar pero empató”.

El caso del equipo lagunero es poco común en el fútbol mexicano y mundial, debido a que en todos los empates, excepto con Xolos, fueron mejores, tuvieron ventaja en el marcador y crearon oportunidades para ampliar la ventaja. Otros equipos que he visto que empatan mucho, varían sus desempeños y en varios casos fueron ellos quienes igualaron en el marcador.

El juego frente a Atlas no fue diferente al cotejo con Rayados, Tigres, León o Necaxa, la escuadra lagunera fue mejor, se adelantó en el marcador y tuvo tres opciones más de meter el segundo gol, sin embargo, la pelota no entró más. Y es que el problema de no anotar está repartido entre todos los jugadores, lo mismo desaprovecha Osvaldo Martínez que Julio Furch, antes de que los Rojinegros encontraran el empate al minuto 80 con anotación de Fidel Martínez.

Tras el gol de los Zorros, también dejaron escapar dos opciones en una misma jugada Jonathan Rodríguez y Ulises Dávila. El partido fue en los últimos diez minutos de ida y vuelta en cada área, de ganar el partido y transitar por el empate, incluso, se pudo perder.

Emilio Butragueño dijo que el fútbol era injusto y caprichoso, esta sentencia la ha sufrido Santos a lo largo de todo el torneo. De los 9 empates en 6 dejaron escapar la ventaja en los últimos 15 minutos, hoy Santos tendría 12 puntos más, eso los pondría como líder general del torneo con 33 puntos.

Sin embargo, la realidad nos indica que calificar será una aventura de 3 juegos en los que seguiremos viendo sufrimiento y angustia por sumar los cinco puntos que requiere el cuadro santista para asegurar su lugar en la Fiesta Grande.

No cabe duda que llegar a la liguilla dependerá de los resultados en casa frente al América y Toluca, porque de visita hay una tendencia irreversible de no ganar. No podemos dejar de lado la inercia de las Águilas en los más recientes juegos y la incertidumbre acerca de si Santos seguirá empatando encuentros, porque al día de hoy ni los propios jugadores lo saben.