Radio Pasillo

El mal llamado Draft

El nombre correcto es: “Régimen de Transferencias del Fútbol Mexicano”. Este raro armatoste surgió, como muchas cosas en nuestro deporte y país, con buenas intenciones pero con una ejecución inoperante. 

La idea original de los creadores de esta mala copia del Draft de la NFL, Emilio Maurer y el arquitecto Javier Ibarra en el año 1993, era buscar nivelar las oportunidades de contratar “buenos jugadores” para los equipos que estaban en la parte baja de la tabla.

Pero el trasfondo del régimen de transferencias era sacar de las negociaciones a los promotores del fútbol mexicano, dos nombres eran el objetivo de Maurer e Ibarra, Carlos Hurtado y Guillermo Lara, con quienes libraban una batalla campal en busca de controlar la Federación Mexicana de Fútbol.

La ventaja que siempre tuvieron Hurtado y Lara era su asociación con Televisa, quien había recibido los daños colaterales de la batalla que habían emprendido los entonces presidente y secretario general de la Federación Mexicana de Fútbol.Al final de cuentas Emilio y Javier recibieron un golpe de estado por parte de los presidentes de los equipos, tuvieron que dejar sus cargos federativos y entonces Hurtado, Lara y compañía retomaron el control del fútbol nacional. 

Pero dentro de las cosas que le agradaron a los promotores fue el Draft, porque podían controlar en su entorno las negociaciones de jugadores directamente con los presidentes de equipos, todos juntos y en un mismo lugar.Y entonces el objetivo del régimen de transferencias se perdió, quitar promotores, y por el contrario, se convirtió en un tianguis de piernas en el que los futbolistas van de un lado para el otro sin tener injerencia en la decisión de las opciones que tienen para cambiar de club.

Dentro de la burbuja inflacionaria que ha provocado el Draft en sus 23 años de vida, está en un momento en que la propia inoperancia del régimen de transferencias hace inoperante al equipo.

Hay clubes que llegan sin idea de que quieren en las mesas de negociaciones, otros que no pueden pagar los precios de los jugadores y viven de prestados y a últimas fechas, la mayoría de las negociaciones se concretaron antes del evento.Así que técnicamente el Draft sólo aplicó una vez en su objetivo, cuando Daniel Guzmán llegó a Santos Laguna en lugar de Chivas, y los propios directivos de equipos evitan negociar el día del régimen de transferencias, porque como cualquier mercado de precios, todo se encarece con la premura del tiempo.