Radio Pasillo

El insaciable deseo que provoca el fútbol


El equipo Santos Laguna no ha ganado en el actual torneo y para los aficionados no es consuelo que se haya jugado mejor que las Chivas en el empate del pasado miércoles por la noche. El equipo León venció como visitante a Puebla y los seguidores de los Panzas Verdes están furiosos con el desempeño en el estadio Cuauhtémoc.


¿Qué tienen en común ambas posturas? Respuesta: tanto los aficionados de Santos como León piden, por mayoría, el cese del entrenador.
El humano por naturaleza es un ser difícil de satisfacer. Por un lado, los laguneros juegan bien pero no ganan porque los delanteros sólo meten una de 16 oportunidades de gol que se generan y los esmeraldas ganan pero le exigen a su equipo mejor juego.


Estas posturas extremas se encontrarán mañana en el estadio León. Javier Torrente y José Manuel de la Torre están presionados por los resultados, que al final son los que mandan en el fútbol. Ambos directores técnicos dependen de lo que sus futbolistas estén dispuestos a ejecutar en el campo. En el caso del “Chepo” la situación puede provocar que lo despidan en caso de que Tavares, Furch, Rodríguez, Lozano, Sandoval o Martínez vuelvan a tener un carrusel de más de 10 fallas frente a la portería contraria.


La conexión entre jugadores y entrenador depende de la delgada línea de la cordura, postura que, al menos en Santos, se había mantenido con pinzas hasta el día que José Manuel salió a decir que el problema de descenso se borra con el tiempo y Gael Sandoval remató con que es un asunto en el que no piensan.


A estas alturas de la situación en la tabla del descenso, apremian los puntos, por lo que ser superior al rival con más opciones de gol no es suficiente. El equipo Santos necesita ejecutar un partido para ganar, así lo demanda la tabla de cocientes.


La historia pesa y las inercias cuentan. León es una plaza históricamente negada para Santos. Ni las peores versiones de los Panzas Verdes han perdido en casa ante los laguneros. Los santistas pasaron por encima de los Esmeraldas hace seis meses pero no bastó, ahí comenzó este asunto de dominar y no ganar. Ahora se trata de ganar y no dominar.