Radio Pasillo

El imperio ha caido

Lo que la mayoría de los aficionados a la NFL esperábamos, excepto aquellos afines a Patriotas, finalmente ocurrió, perdieron Bill Belichick y Tom Brady en el Súper Tazón.

La caída de Nueva Inglaterra se basó en algo que nos habíamos percatado durante la campaña regular: la defensa del equipo del área de Boston no fue competitiva. No se nos olvide que algunos medios de comunicación hablaban de que los Patriotas terminarían con marca perfecta en la temporada 2017.

Tal aseveración estaba basada en las contrataciones que hizo Belichick para su defensa. Sin embargo, apenas en la semana 1, los Jefes de Kansas City exhibieron los problemas que tendría el coordinador de la defensiva, Matt Patricia cuando enfrentara a un equipo de alta competencia.

La clave para que Águilas de Filadelfia ganara el juego fue que la ofensiva mantuvo el juego con ventaja la mayor parte del tiempo, además de tener a Tom Brady en la banca gran parte del último cuarto y una jugada defensiva en el momento justo inclinó la balanza para el campeón de la Conferencia Nacional.

Cuando el novato Brandon Graham provocó el balón suelto de Tom Brady, no solo dio un paso vital para ganar el Súper Tazón, también evitó que el mariscal de campo de los Patriotas se consagrara como uno de los mejores deportistas profesionales de Estados Unidos de todos los tiempos, junto a gente como Micheal Jordan, Mohamed Alí o “Babe” Ruth.

Por supuesto que la historia de Nick Foles, quien probablemente no seguirá en las Águilas en la próxima temporada, debido al regreso de Caron Wentz, es digna de una novela de éxito. Ahora el reto para el quarterback de las Águilas será no repetir lo que ocurrió con Doug Williams o Jeff Hostetler, quienes ganaron el trofeo Vince Lombardi comenzando la temporada como suplentes.

El inexorable paso del tiempo pasa factura y cada vez se acerca el momento de que el imperio de los Patriotas caiga, como sucedió con el imperio romano.