Radio Pasillo

Ni se gana ni se pierde

Santos Laguna consiguió su empate número 12 en los últimos 18 juegos en la fase regular de la Liga Mx, al igualar a dos tantos con Lobos BUAP. El partido empezó con un claro problema para la escuadra albiverde: contener a los Quiñones, Luis y Julián sobre todo por el lateral izquierdo de Gerardo Arteaga, quien no tenía ayuda de un contención por su lado, lo que provocaba un amplio carril por el costado izquierdo, en donde se originaron los dos goles de la escuadra poblana.

Otro asunto que se resintió fue la ausencia de Carlos Izquierdoz. Claramente Jorge Enríquez no domina la posición de defensa central, a pesar de su estatura. Chatón no tiene sentido de anticipación, le costó marcar a los jugadores de Lobos cuando lo retaban mano a mano a velocidad y el balón aéreo no es lo suyo.

Lo destacable para Santos Laguna es que su ofensiva parece intacta.

Osvaldo Martínez fue el mejor jugador del partido. El paraguayo orquestó los ataques del conjunto lagunero, con gol incluido. Osvaldo tuvo su mejor momento en el juego cuando jugó plenamente como ofensivo porque en la segunda mitad se metió como segundo contención clavado, lo que provocó que disminuyera su aportación ofensiva.

Gael Sandoval no tuvo un buen partido con poca participación y problemas para conectar con los delanteros, sobre todo Brian Lozano, quien se recargaba de lado del novato del año.

Julio Furch tuvo un partido notable, una vez más metido en el trabajo de bajar balones aéreos, jugar de poste y retener balones. Premio a su esfuerzo fue la segunda anotación santista; un saque de manos que se ejecutó rápido y en el que Furch se mete al área en medio de dos defensas de Lobos, el argentino remató la pelota cayendo al césped sobre la salida del portero Lucero Álvarez.

Me sorprendió el progreso ofensivo de Jorge Sánchez, el muchacho sale con pelota controlada y entregó la mayoría de los balones de manera correcta a sus compañeros. En el segundo tiempo, Sánchez fue pieza importante para generar jugadas ofensivas. 

De Jorge Tavares, ya sabemos que el delantero africano va a fallar las fáciles y anotar las difíciles. El caboverdiano tuvo en sus botines el gol del triunfo, una jugada generada en mediocampo entre De Buen y Osvaldo, quien pasa el balón a Furch en el área y el argentino le puso tres cuartos de gol a Tavares, quien simplemente no le pegó bien a la pelota.

Una vez más: Santos debió ganar pero terminó en empate.