Radio Pasillo

El fútbol mexicano sin televisión abierta

En el lejano año de 1966 hubiera sido impensable que TeleSistema Mexicano hubiera prescindido del fútbol como parte fundamental de sus productos de comercialización, más cuando se acercaba el mundial de fútbol de 1970, evento que proyectó a la televisión de nuestro país a los primeros planos de la tecnología mundial con el uso de un satélite para emitir la señal de los partidos en vivo.

Emilio Azcárraga Milmo entendió y explotó el marcado comercial del balompié, para tal objetivo se compró un equipo de fútbol barato y en desgracia, el Club América, invirtió en la construcción de un estadio magno, el Azteca, y se allegó de gente que conocía de fútbol cancha y relaciones públicas como Guillermo Cañedo.

Ni siquiera el radio había podido explotar comercialmente la liga profesional de béisbol en los niveles que alcanzó Televisa con el fútbol. La joya de la corona fue la selección mexicana por una variable que ningún otro país del mundo disfruta, tener la mayor economía mundial como socio, Estados Unidos.

El modelo de negocio de la televisión mexicana cambió. Televisa tuvo una cierta competencia con Tv Azteca, entraron las cadenas americanas través de los sistemas de televisión de paga. Sin embargo lo que dio el tiro de gracia a nivel de económico es la aparición del streaming, ya que la TV no puede ajustarse a los tiempos y gustos de la audiencia, características que los servidores de video en internet pueden hacer y ofrecen como ventaja a los usuarios.

En éste contexto, Lobos BUAP no encontró a una televisora que le pagara una cifra cercana a los 3 millones de dólares por temporada. Santos Laguna y Xolos de Tijuana emigrarán a la televisión de paga en 2019, tal como ya lo hizo Grupo Pachuca hace cuatro años, paso que tendrán que dar los demás equipos que no sean propiedad de las cadenas de televisión abierta.

El fútbol demanda de mayores cantidades de dinero y Televisa, Tv Azteca e Imagen no pueden subsidiar a 18 franquicias en nuestro balompié porque la comercialización no genera ese dinero. La opción que puede provocar una revolución en el fútbol nacional es vender los derechos de la liga en paquete y no de manera individual.

El paso que parecía lejano en el siglo pasado es una realidad hacía la tercera década del siglo XXI. El fútbol dejará poco a poco la señal abierta para consolidar el modelo de negocio en la TV de paga. La única constante es el cambio.