Radio Pasillo

No entiendo a los metodólogos

El señor Juan Carlos Osorio hizo que apareciera una vez más mi falta de entendimiento hacia los metodólogos que tuvieron un “boom” en esta década, con el discurso de analizar y profundizar en los detalles más recónditos del fútbol.

Cuando una hora antes del juego México frente a Portugal vi en la alineación titular a Carlos Salcedo en defensa, simplemente no lo entendí por tres razones; la primera: Salcedo no es lateral derecho, no domina la posición y se vio muy mal jugando ahí en el partido frente a los Estados Unidos. Segundo: el “Titán” no entrenó la semana completa con el tricolor porque viajó a Frankfurt para presentar pruebas médicas y firmar contrato con el equipo Eintracht. 

Y tercero, Salcedo no jugó de manera habitual desde el pasado mes de enero con su ahora ex –equipo Fiorentina, desde que tuvo un problema familiar que hizo público en su cuenta de Twitter. Por donde lo veamos, el defensa central que aún pertenece a Chivas no cumple los requisitos para ser titular de lateral derecho en la selección nacional.

Luego, agreguemos que jugaron en el once inicial Miguel Layún, Héctor Herrera y Javier Hernández que tampoco fueron titulares con sus respectivos equipos en la segunda mitad de la temporada, complementan un cuadro titular irregular, por el simple hecho de que la inactividad pasa factura.

Ahora bien, todavía en la banca hay opciones de futbolistas más actividad como Néstor Araujo, a quien tuvo que meter por Salcedo, Luis Reyes quien fue habitual en Atlas, también está Javier Aquino un indiscutible en las alineaciones de Tigres.

Es decir, opciones para buscar un mejor funcionamiento había pero me da la impresión que ser metodólogo es querer inventar el hilo negro del fútbol, como aquel torneo en que Pedro Caixinha puso de lateral izquierdo en todo el torneo a José Abella para mandarlo a la banca en la liguilla y ser eliminado por León.

La selección mexicana empató ayer con Portugal a dos goles, gracias al talento individual de sus futbolistas pero no a la “estrategia” del entrenador. Osorio presentó un equipo descuadrado y endeble en zona defensiva porque forzó a Salcedo a jugar bajo circunstancias inadmisibles, junto a Miguel Layún y Héctor Herrera a quienes se les notó que no juegan habitualmente.

Dos cabezazos regresaron al partido a México cuando apretaba la situación, total mérito de los jugadores. El resultado no cambia que Osorio juega al faquir buscando el hilo negro, como buen metodólogo.