Radio Pasillo

55% de efectividad

El equipo Santos Laguna está en una etapa de reconstrucción tras un terrible torneo de Apertura 2016. En aquel campeonato, cuando se habían jugado las tres primeras fechas, la escuadra albiverde tenía 1 punto.

De ese mal momento, recuerdo esa joya de declaración de Luis Zubeldía tras perder 2-4 ante Morelia en el TSM: “Apenas van 3 jornadas”. El argentino fue despedido dos fechas después.

Tras el empate con Morelia en Michoacán, el conjunto santista tiene 5 de 9 puntos, eso significa un 55% de efectividad, justo lo que se espera del equipo en el actual torneo, superar la media de la Liga Mx que le permita alcanzar entre 25 y 27 puntos, es decir, es evidente una mejora matemática entre los sumado hace cinco meses y lo obtenido en el primer mes del presente año.

Del juego ante Monarcas, se extraño a Jonathan Rodríguez, quien no jugó debido a una enfermedad gastrointestinal que le impidió entrenar toda la semana.

El lugar del uruguayo fue ocupado por Diego de Buen, quien hizo una doble contención con Ulises Rivas para dejar a Jorge Tavares, Osvaldo Martínez y Gael Sandoval en una línea de volantes y como único delantero a Julio Furch.

El resultado de la modificación fue escasa producción ofensiva del conjunto lagunero. Julio Furch terminó en una isla en la que sale del área para bajar, retener y pasar balones. Mientras el atacante argentino juegue a 30 metros del área será difícil que pueda rematar a gol.

Las cosas se dificultaron aún más para la zona defensiva albiverde porque de cada 10 jugadas en el partido 8 eran en su propio terreno para defender.

A esto se agrega que José Manuel de la Torre buscó defender un gol de ventaja desde el minuto 67, con línea de 5 defensas, pidió demasiado a un equipo que en ninguno de los tres juegos anteriores (2 de Liga y 1 de Copa) había utilizado esa formación.

Si bien es cierto que defender es parte integral del juego de conjunto, también es cierto que fue demasiado el tiempo que se arrinconó Santos en su propio terreno.

El partido del pasado sábado por la noche es un primer aviso de que el plantel de jugadores tiene un freno de mano en la persona del entrenador.