Radio Pasillo

El draft: de estufa a microondas

Cada año se menciona que el draft es un evento obsoleto y en peligro de extinción, pero, como político ejerciendo funciones, encuentra la manera de sobrevivir cada año.

A diferencia de ediciones anteriores, quienes sentencian de muerte al régimen de transferencias del fútbol mexicano son las televisoras de cobertura nacional abierta, las cuales financiaron este evento desde su creación en 1993.

El mal llamado draft nunca cumplió con los objetivos para los que fue creado: no abatió la inflación en el costo de las transferencias, tampoco eliminó a los promotores de las negociaciones y mucho menos le permitió a los clubes de bajo presupuesto acceder a los futbolistas de “primer nivel”.

Para los dueños de equipos que llegaron por primera vez a un draft del balompié nacional, el evento fue una tortura. Varios clubes pagaron la novatada de sus propietarios en la Liga Mx y el Ascenso.

Franquicias como Leones Negros o Dorados pagaron con el descenso al siguiente año de haber subido a Primera División, la falta de experiencia para conseguir presupuesto y jugadores de nivel para mantener al equipo en la Liga Mx. Lobos BUAP hoy vive una situación similar al no tener los recursos para adquirir jugadores.

La fiesta del despilfarro que se protagonizó en los drafts de los años 90 y principios del siglo XXI desapareció porque el fútbol no generó los niveles de ganancias requeridos para que cada equipo se gastara millones de dólares por edición.

Con la reducción de presupuestos en la mayoría de los clubes del fútbol profesional en México, las transferencias definitivas son cada vez menos y los préstamos dominan las negociaciones.

Los propietarios de los equipos en ambos circuitos profesionales quieren borrar a los promotores del régimen de transferencias, el problema es que ya los tienen en la misma mesa donde negocian a los futbolistas en el salón del hotel sede en Cancún como dueños de franquicias.

Sin dar por hecho el finiquito de draft, la nueva realidad económica del fútbol mexicano obliga a extinguir el evento. Las contrataciones de los jugadores no pueden estar sujetas a un día límite en el mes de junio cuando en todo el mundo las transferencias cierran a finales de agosto.

El atractivo del régimen de transferencias desapareció cuando los propios clubes regularon sus contrataciones con tope de gastos.