Radio Pasillo

La más bella de todas las fiestas

Me gusta la fiesta brava, no por ello soy amante de la violencia ni busco frenético un XBox o Play Station para saciar mi sed de sangre. En mi vida he matado cucarachas, moyotes, asqueles y algún ratón que buscó entrar a mi hogar. No me gusta el intercambio de golpes, insultos o groserías.

Cuando yo tuve seis años de edad, mi padre quiso que fuera torero y para ello rentó una vaquilla para que le diera unos pases en la Plaza de Toros Lerdo. Fue mi debut y despedida. La vaquilla me puso una revolcada y pisoteada que me hizo tenerle respeto a la res brava y hablarle de usted al toro. La tauromaquia perdió un torero pero mis hijos ganaron un padre.

Para ser novillero o torero se debe tener vocación, valor, resistencia y técnica. No me uniré a las voces de lamentación por el método, forma y ejecución de la prohibición de las corridas de toros en Coahuila. Mi mensaje esta dirigido a quienes crecimos con el conocimiento de la fiesta brava.

Soy un convencido de que es una oportunidad de fomentar el arte taurino, que no se limita al ruedo de una plaza. Hemos fallado en la promoción y divulgación de todo el concepto arte, al dejar a un lado la música, las pinturas, la poesía y la literatura que ha surgido con extraordinaria belleza por lidiar un toro en manos tan sutiles como Manolo Martinez, Luis Castro “El Soldado”, David Silveti, Miguel Espinosa y muchísimos más. 

Hemos fallado en mostrarle a nuestros hijos todo el concepto del toreo, desde que las vacas son seleccionadas para ser preñadas, pasando por el nacimiento de la res brava y culminando con la creación de novillos y toros en el campo bravo.

Las faenas de los caporales también son obras de arte hechas pintura por artistas como Picasso o Goya.San Sebastian, España es un ejemplo de que la prohibición esta sujeta a los tiempos políticos, tras dos años, la ley antitaurina fue derogada y regresaron las corridas de toros.

Es cuestión de prepararnos, si el creador lo permite, para retomar con seriedad y propiedad una de las actividades que reflejan nuestra mexicanidad con alta influencia española.El que no gusten las corridas de toros lo entiendo y respeto, como también entiendo que la fiesta brava quedó a merced de la falta de apoyos de peso para evitar su prohibición en Coahuila. 


¿USTED CREE?

En el último festejo taurino en Torreón, una novillada el pasado domingo, registró casi un lleno en el Coliseo Centenario, muchos asistentes eran niños. Las bases están puestas para superar la crisis. Dios reparta suerte.