Radio Pasillo

Súper Tazón LI

Desde antes de iniciar la temporada 2016, habíamos dado el dato en el programa de televisión que en la Conferencia Americana sólo cuatro mariscales de campo han llegado al Súper Tazón en los últimos 10 años: Tom Brady, Peyton Manning, Ben Roethlisberger y Joe Flacco.

En el año 11, repite Tom Brady con todo y que no jugó en los primeros cuatro juegos de la campaña debido a la suspensión por el asunto de los balones desinflados en la final de la Conferencia Americana del año 2015.

En la Conferencia Nacional la diversidad de quarterbacks es notable en el Súper Tazón. Sólo Eli Manning de Gigantes y Russell Wilson de Halcones Marinos repitieron dos veces cada uno, en las últimas once ediciones del Súper Domingo.

El monopolio de los Patriotas es notable e innegable. Durante los últimos 16 años han calificado 15 veces al playoff. Nueva Inglaterra ha ganado 8 veces consecutiva la División Este y en 13 de las últimas 14 ocasiones, además, ha participado en las últimos seis juegos de campeonato de la Conferencia Americana.

La palabra para definir todo lo anterior es dominio. El equipo de Nueva Inglaterra ha establecido un dominio absoluto. No lo ha podido detener la Conferencia Americana.

El sistema de pases cortos no se ha podido anular. Con todo y su constante rotación de jugadores, el sistema funciona para Nueva Inglaterra. Da la impresión de que la dinastia terminará el día que se retire Bill Belichick como entrenador en jefe, porque aún sin Tom Brady, los Patriotas ganan juegos.

En la temporada que esta por concluir, la NFL está resintiendo la falta de calidad de los jugadores que llegan al fútbol americano profesional, lo que está impactando los raitings de la televisión, los cuales bajaron este año 10% en Estados Unidos.

En la postemporada sólo rescatamos dos juegos, Dallas-Green Bay y Steelers-Kansas City. Los demás estaban resueltos para el tercer cuarto. Esto debe encender la alarma de la liga porque no surgen factores de entretenimiento en un deporte que vende espectáculo.

Nueva Inglaterra ha establecido la dinastía de mayor duración en la historia de la NFL, eso merece un reconocimiento. Para el resto de la liga, un severo llamado de atención porque su falta de calidad y competitividad esta aburriendo.