Radio Pasillo

Santos Laguna coronó su desastroso torneo

Sería imperdonable justificar el desastroso torneo del Club Santos Laguna. No perdieron 7 juegos como local por mala suerte, porque el fútbol no estuvo de su lado o porque fueron pequeños detalles los que marcaron la diferencia, excepto el juego ante León en el que hubo 3 expulsiones, lo perdieron por falta de capacidad, talento y determinación para buscar el triunfo o conservar las ventajas. 

El plantel de jugadores santista es limitado y falto de talento. La defensa en endeble como hoja de papel, el medio campo genera menos ofensiva que agua en el desierto y los delanteros no encuentran el gol ni tirándole al arcoíris.Le urge al equipo encontrar cinco refuerzos de impacto inmediato en su reestructura (que debe haber) para el próximo torneo.

No puede haber supuestos de mejora, si un futbolista no ha hecho bien su trabajo debe ser sustituido, en la reflexión posición por posición que hace la directiva para el próximo torneo.

Se necesitan dos defensas (lateral derecho y central), dos volantes (defensivo y ofensivo por izquierda) y un delantero centro. Del juego del pasado viernes que se perdió ante Monarcas concluyó que Francisco Ayestarán no tiene capacidad para ser el entrenador de Santos Laguna.

En 10 juegos no ha podido “conectar” con los jugadores pero lo más preocupante es que es este tiempo no conoce sus virtudes y limitaciones.El último cambio de futbolistas de Ayestarán en el partido del pasado viernes mostró lo anterior. Sacó del terreno de juego a José Abella para ingresar a Edson Rivera, recorre a Carlos Izquierdoz como marcador por derecha y pone a Jesús Molina como líbero en una línea de 3 defensa. 

¿Qué acaso el técnico vasco no se dio cuenta en el partido ante Tigres lo que le cuesta a Izqueridoz marcar mano a mano, en la jugada en que Javier Aquino lo desbordó la semana pasada? Tan solo una jugada antes de ejecutar el cambio, Mauro Cejas ya había avisado que por la zona derecha de la defensa de Santos estaba cómodo y generaría peligro, como sucedió en el tercer gol de Morelia.

Ayestarán se casó con su frase ganar sí o sí en casa pero a costa de perder un punto que era valioso bajo las circunstancias actuales que está construyendo el equipo para la próxima temporada.

Hay ocasiones que es preferible amarrar el empate y sumar la unidad que inventar cosas que no se practican en la semana e irte sin nada, sobre todo como local.

Después del partido ante Monarcas Morelia, estoy seguro que se deberá replantear aquello de mantener a los 5 jugadores extranjeros de Santos Laguna, porque la relación de la mayoría de ellos (argentinos) con Pako no está del todo bien y el equipo no está para aguantar otro torneo como el apertura 2015.