Radio Pasillo

Roma no se contruyó en un día

El pasado lunes recibí un mensaje de twitter de una persona que se identifica como George Laguna, a quien no conozco y no sé su nombre real, me preguntó si Santos Laguna iba a ser un equipo de media tabla. Mi respuesta es sí y le agrego que debe ser competitivo, que no es lo mismo que ganador.

El actual Santos ha competido pero no gana. Si bien es cierto que cinco de los siete empates que tiene en el Clausura 2017 son en circunstancias en las que tenía ventaja en el marcador, el simple hecho de haber tenido las opciones claras y manifiestas de gol para ampliar la ventaja han sido muestra de que el equipo compite.

Ahora bien, parto de la premisa que sostuve antes del inicio del actual torneo, esta es una franquicia en reconstrucción después de un desastre de torneo en el Apertura 2016 cuando apenas tuvieron 16 unidades y se jugaba fatal, a tal grado que hubo partidos en que no se compitió y, además, se jugaba fatal, como en las derrotas ante Rayados, Pachuca o Xolos.

Levantar a un equipo en tan deplorables condiciones no es sencillo, más aún cuando se tienen cuatro jóvenes menores de 21 años en la alineación titular, prácticamente novatos en la Liga Mx, que van aprendiendo sobre la marcha. A pesar de lo doloroso que resulta haber dejado escapar 10 puntos, Santos compite, se le ve mejor nivel de juego que hace seis meses y está en línea con lo esperado, quedar entre los lugares del 7 al 9 en la tabla de posiciones.

Entiendo que me podrán decir que pensar en la media tabla es un pensamiento mediocre y que se debe aspirar a lo máximo pero Chivas nos da un ejemplo de constancia o el mismo Pachuca, agregue al actual Toluca, clubes que tuvieron que pasar una reestructura de jugadores que, con tiempo, pelean en la parte alta de la tabla. Aquí aplica aquello de Roma no se construyó en un día.