Radio Pasillo

Ponen orden en el salón

Hace tres semanas hablamos de la gresca que se armó en la Liga Mexicana de Béisbol por el asunto de los peloteros mexicoamericanos que amenazó con terminar en la división del circuito veraniego.

Desde Estados Unidos tuvo que aparecer el presidente de Ligas Menores, Pat O’Conner para poner en orden a los revoltosos. Fue algo así como el director de la escuela que tuvo que regañar a los alumnos revoltosos.

El trascendido de la reunión en Houston señala que O’Conner comenzó por darle un fuerte jalón de orejas a los 15 presidentes de los equipos de la Liga Mexicana que asistieron. Primero para dejar en claro que Plinio Escalante es el único presidente reconocido por Ligas Menores y segundo, para decirles que no volvieran a amenzar con armar dos ligas, como habían planteado ambas partes en conflicto.

El asunto de los peloteros mexicoamericanos se arregló de la manera más simple, apegados a la constitución de nuestro país, la cual señala que toda persona es mexicano por nacimiento o naturalización.

Debido a lo anterior, no habrá limites de peloteros nacidos en Estados Unidos con pasaporte o acta de nacimiento mexicano. No haber tomado esta decisión le habría costado a la Liga Mexicana una lluvia de demandas por coartar la libertad de trabajo de ciudadanos mexicanos.

Pero como en todo salón de clases, no falta el alumno que con todo y llamada de atención insiste en seguir en el berrinche, en este caso fue el equipo Tigres de Quintana Roo, el cual solicitó no ser considerado en el calendario de juegos para la próxima temporada. El asunto de la novena felina tiene como trasfondo que el gobierno de Quintana Roo ha retirado su apoyo económico tanto a Tigres como al Atlante de la Liga de Ascenso.

El grupo lidereado por Sultanes, Diablos Rojos y Tigres sufrió un duro golpe en sus intenciones de imponer límite de jugadores mexicoamericanos. José Maiz, Roberto Mansur y Carlos Peralta tendrán que aceptar que su época de liderazgos e imposición de decisiones ha terminado ante un grupo encabezado por personas como los Hermanos Arellano Felix.

Lo que se debe cuidar en la Liga Mexicana es que los peloteros presenten la documentación en regla y completa para que comprueben su nacionalidad mexicana y evitar las irregularidades que hemos visto, por ejemplo, en la Liga Nacional de Baloncesto, en donde una ascendencia de hasta cuarta generación era válida para ser considerado mexicano, sin documentos de por medio.