Radio Pasillo

Liga bananera

No encuentro otra manera de definir a la Liga Nacional de Baloncesto Profesional en México. Una liga que no merece definirse como profesional, una verdadera pena ajena.

Uno supone que el principal objetivo de cualquier liga es atraer aficionados a sus escenarios, digo, de ahí dependen finanzas, patrocinadores y auto suficiencia, pero la LNBP hace todo lo contrario, ahuyenta aficionados y patrocinios, además de espantar a propietarios de franquicias.

Después de la bronca que me tocó ver en primera fila el pasado sábado en el Auditorio municipal de Torreón entre los jugadores de Jefes Fuerza Lagunera y Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas me queda claro que esa liga es una broma de mal gusto.Dos días antes, ambos equipos ya se habían enfrentado y terminaron con los ánimos caldeados.

Dos jugadores del equipo de Ciudad Victoria, Christopher Geyne e Iván Silva,  además del entrenador Luis García Sevilla fueron expulsados por faltas técnicas. El reglamento señala que los tres debieron ser inhabilitados para el partido del sábado pasado, pero no, estuvieron en la duela y se armó la gresca. 

La ausencia de autoridad provocó una bronca que por poco termina en un problema de mayores consecuencias.  El basquetbol es un deporte muy seguido en México y en la Comarca Lagunera. Encuestas señalan que es el segundo deporte más practicado en nuestro país, detrás del fútbol soccer, sin embargo, aún con esos datos, los federativos y dirigentes del basquetbol nacional se han encargado de enterrar la afición por este deporte.

El problema de la bronca del pasado jueves en el Auditorio Municipal de Torreón es que abona una raya más al tigre de la falta de credibilidad de la Liga de Basquetbol. Los aficionados laguneros se han alejado del equipo porque están cansado de una larga lista de hechos que han mostrado falta de seriedad de quienes deberían aportar solidez al baloncesto.

La pena que me da que Jefes Fuerza Lagunera no juegue el playoff es que es el mejor equipo de basquetbol profesional que he visto en nuestra región.

El entrenador Paco Olmos consiguió plasmar el estilo europeo con una conjunción de elementos boricuas, estadounidenses y mexicanos con gran puntería en tiros de media y larga distancia, mezclado con una defensa sólida.El coach Olmos debió sentir que estaba en el inframundo y como bien dijo, México debería ser potencia mundial, pero no, tenemos una liga de baloncesto bananera.