Radio Pasillo

Hasta a José Mourinho le tocó…

Ser despedido esta semana como entrenador del equipo Chelsea de Inglaterra. El fútbol del siglo XXI no tiene memoria de corto plazo ni sostiene campeonatos de seis meses de vigencia. Tu equipo es tan bueno como el resultado del partido más reciente.Ningún entrenador del planeta resistirá una racha de malos resultados (léase perder o empatar) ante sus aficionados.

Las razones son varias pero al final del día son dos las que más peso tienen: mercadotecnia y los propios seguidores.Un club de fútbol no vende boletos, playeras, anuncios o abonos sino gana partidos.

Hay sus honrosas excepciones como el equipo Liverpool o Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pero la gran mayoría sufre los estragos de no sumar tres puntos por un buen rato.Y los aficionados someten a una presión brutal al entorno del equipo. No ganar a un rival de inferior nivel cuestiona a los jugadores.

No ganar un clásico (póngale los rivales que sean) cuestiona al entrenador. Meterse en una racha mayor a cinco partidos sin conseguir el triunfo pone contra las cuerdas a las directivas.Al final del día, la conexión futbolistas – aficionados es la que determina la permanencia de un entrenador, cuyo trabajo depende de sus subordinados.

El problema de directores técnicos como el portugués es cuando toma el protagonismo que corresponde a los jugadores por naturaleza. Mourinho busca proteger a sus dirigidos pero en ése afán de alejarles los reflectores impone una idea de autoridad que en Real Madrid y Chelsea lo ha llevado a terminar contrato antes de tiempo.

El carácter de liderazgo esta desvirtuado en el momento en que un entrenador como Mourinho somete a un desgaste emocional tan fuerte a sus futbolistas que hunde al equipo en hartazgo. Y entonces, cuando los jugadores dejan de responder en la cancha, el entrenador los acusa de “traidores”, lo que sentencia el destino del estratega luso con su despido.

Porque al final del día, Eden Hazard, Diego, Costa, William, John Terry o Cesc Fabregas son quienes ejecutan en el terreno de juego, así que hasta Mourinho se vuelve prescindible, aunque tenga su licencia de entrenador UEFA Tipo A.


¿USTED CREE?

El régimen de transferencias invernal del fútbol mexicano que se llevó a cabo el pasado miércoles tuvo poco movimiento de jugadores, y de esos pocos movimientos, varios fueron entre equipos hermanos: Xolos a Dorados, Atlas y Morelia o entre Jaguares y Puebla.

La directiva de Santos Laguna acomodó lo que tenía disponible en un equipo como La Franja que vive de prestado. Sergio Ceballos y Carlos Orrantia buscarán en la Angelópolis los minutos de juego que no tuvieron en la escuadra albiverde.