Radio Pasillo

¿Guerreros?

Los primeros en entrar en desesperación con la profunda crisis del equipo Santos Laguna son los aficionados. Frustración y enojo son los sentimientos que se han apoderado de los seguidores albiverdes en los últimos dos partidos en el TSM.

Los seguidores santistas pueden absorber derrotas pero no perdonan que un grupo de jugadores muestren apatía, falta de ambición y espíritu de lucha en la cancha, y más cuando el equipo es local.

Y como justamente fue todo lo anterior lo que mostraron los 14 futbolistas que tuvieron actividad ante Dorados el pasado martes, pues los ánimos se exacerbaron y terminaron por estallar, primero, con la sonora rechifla que se llevó José Javier Abella, y después el resto del equipo cuando terminó el partido.

Desde que dirige Francisco Ayestarán a Santos Laguna, el nivel de juego del equipo va de mal en peor, pasaron de un fútbol entretenido, a pesar de la derrota, ante Pumas a un desastre total en los últimos tres juegos frente al Atlas, Pachuca y Dorados.

Cuando el dueño del equipo, Alejandro Irarragorri calificó en su declaración del pasado 28 de septiembre a la crisis como profunda, me parece que fue la manera menos dolorosa o más bonita de decirnos que la situación se iba a poner peor e iba a cavar más profundo. 

No hay un solo jugador que asuma el liderazgo dentro de la cancha. Quienes participan en los partidos se muestran como once entes que dejan el conjunto a un lado y deciden hacer lo que quieren, como pueden y cuando quieren.

Los futbolistas de Santos Laguna juegan a todo un poco, unos tiran balones largos, otros en corto, unos más deciden que correr es para los caballos y no se mueven sin balón. Y eso si a Diego González, Carlos Izquierdoz o cualquier elemento elegible no se le ocurre perder el balón porque regresar a defender el contragolpe ya es mucho pedir.

El sector ultra derechista de los seguidores de Santos Laguna ven atónitos como se quedan sin argumentos para defender a un grupo de jugadores a los que han protegido hasta la saciedad.

La sobreprotección generó un grupo de futbolistas apáticos, y en algunos casos soberbios, que han abandonado la mística de este club, ser Guerreros.Un aficionado me dijo al terminar el partido con Dorados: “lo que más coraje me da, es que ellos (jugadores) se van a ir y yo me quedaré a sufrir con el equipo”. Lo anterior es la realidad de lo que se viene.

No tengo dudas de que habrá cambios en el plantel para el próximo torneo. Estos jugadores que hoy están dejando un paupérrimo número de puntos en la tabla porcentual para 2016-17, no estarán para arreglar lo que están descomponiendo. 


¿USTED CREE?

Al llegar al equipo Santos Laguna, Ayestarán se percató de jugadores pasados de peso, la pregunta: ¿Qué hicieron en la pretemporada los jugadores?