Radio Pasillo

Ganar, estilo argentino

Al finalizar el partido en que Santos Laguna venció a Cruz Azul el pasado sábado, llegó a mi cuenta de Facebook (José Juan Vázquez) el siguiente mensaje de Luis Fernando: Dalo por hecho vamos a calificar. Jugamos como equipo argentino “GACHO DE A MADRE” pero bueno con lo que tenemos no podemos jugar de otra manera (sic).

Comparto la opinión de Luis en el sentido de que Santos juega feo, no es agradable a la tribuna ni al espectador que no tenga relación al equipo lagunero pero no estoy de acuerdo en que no se puede jugar de otra manera. Se podría pero el entrenador limita sus opciones.

En algún tiempo, lejano o cercano, jugadores como Bryan Rabello y Néstor Calderón mostraron un aceptable nivel de juego, nada espectacular pero efectivo. “El Labión” lo tuvo hace un año en el torneo clausura 2015 y el chileno en el cierre del apertura 2015. Zubeldía no encuentra la parte ofensiva del equipo, ni entiende ni se entiende.

Ahora bien, jugar como equipo argentino conlleva jugar feo pero ganar, el asunto está en que Santos Laguna es una institución importante del fútbol mexicano que no puede deambular en los tres puntos por el simple hecho de ganar. No es Jaguares, Gallos Blancos, Morelia o Puebla donde se trata de obtener victorias a como dé lugar.

También el fútbol ofensivo y propositivo forma parte del ADN de Santos desde 1993-94. Años atrás el presupuesto y las condiciones adversas de evitar los descensos obligaban a sacar puntos de las piedras.

¿Cuántas veces como laguneros o seguidores de Santos Laguna objetamos la forma dormilona en que se perdió la final ante Tigres de Ricardo Ferreti? ¿Cuántas veces se cuestionó la forma en que Manolo Lapuente levantó el trofeo con América? Al Club Santos le ha costado mucho hacerse de un nivel de respeto en el fútbol mexicano.

El juego de sus equipos a lo largo de la historia, más sus resultados, le han dado una categoría de protagonista en la Liga Mx.

No es justo que ahora ese estatus y prestigio se reduzca a ganar con el rosario en la mano, renunciando al ataque y pidiéndole a Agustín Marchesín que saque las papas del horno en cada partido.

Al inicio del torneo estaba convencido de que se tenían que sacar puntos como fuera por las raquíticas 17 unidades de torneo anterior, pero conforme avanzara la competencia esto tendría que mejorar, sobre todo en ofensiva, sin embargo, el pasado sábado en el estadio Azul se ganó con apuros, sin media cancha y con cuatro disparos a portería en todo el juego.

Luis Fernando tiene razón, se juega gacho pero no debería ser así, con apuros y con el rosario en la mano, a lo argentino.