Radio Pasillo

Doble infierno

El que empezará este viernes para la Selección Mexicana de fútbol: el primero es jugar en el incómodo y frío estadio de Columbus, Ohio. El segundo infierno es el inicio del hexagonal final de la Concacaf para ir a la Copa del Mundo en Rusia 2018.

El tricolor tendrá su quinto partido en el inmueble sede del equipo Crew de la MLS. En las cuatro ocasiones anteriores, se ha perdido con marcador de 2 goles a 0, en cada una. Ese estadio ha sido tan incómodo e insoportable, que la Selección de Estados Unidos nos repite la dosis desde hace 20 años. 

El torneo hexagonal se ha convertido en un dolor autoinflingido. El fútbol mexicano se mete en problemas por la presión mercadológica de cada cuatro años. El único que pudo soportar esa presión fue Ricardo Lavolpe en 2005.

La última eliminatoria fue un verdadero calvario que estuvo a punto de terminar en eliminación de no haber sido por aquel triunfo de Estados Unidos en Panamá por 3 goles a 2, cuando restaban 5 minutos para terminar el partido, que le obsequió a México la oportunidad de jugar el repechaje ante Nueva Zelanda.

Lo que más me preocupa es que las causas que originaron ese caos del 2013 no han desaparecido, incluso se han agravado, y seguimos padeciendo las consecuencias de las malas decisiones a nivel federativo.

El rescate improvisado con Miguel Herrera como entrenador provocó que “El Piojo” se quedará como entrenador tras la Copa del Mundo en Brasil, hasta el día que se le ocurrió a su hija agredir a Christian Martinolli en el Aeropuerto de Filadelfia. Las cosas fueron otro caos tras ese evento. Herrera fue cesado, el Comité de Dueños de equipos desató la lucha de poderes por imponer a un entrenador, entre sus agremiados.

Cinco entrenadores le dijeron que no a la Selección Nacional, entre ellos Marcelo Bielsa y Sampaoli hasta que llegaron con Juan Carlos Osorio.Todo iba viento en popa con el estratega colombiano, hasta la Copa América Centenario cuando se apareció la Selección de Chile para darnos un auténtico baile que terminó 7 goles a 0.De esa terrible goleada no hemos podido reponernos.

Ha sido una severa sacudida que nos volvió a recordar que el fútbol mexicano vive de sueños de grandeza pero sin organización. Queremos la copa del mundo pero no podemos evitar que los intereses comerciales interfieran en las convocatorias de jugadores a selección nacional.

Así empieza el largo y sinuoso camono a Rusia 2018, con más de lo mismo.