Radio Pasillo

Ahí está, ahí está...El tiburón, el tiburón.

No hay otra opción para Santos Laguna, ganar como sea, literal, como sea. Por la mínima diferencia, con autogol de los escualos, error arbitral, jugando feo, horrible o lo que le sigue.

Metiendo once jugadores abajo de la portería, con el Pulpo sin el Pulpo, bueno, estamos en el punto de que Néstor Araujo y Carlos Izquierdoz deberían ser considerados como delanteros o medios ofensivos para generar gol, recuerden la segunda anotación a Tigres el torneo pasado.

Luis Zubeldía esta rebasado en la actual situación del equipo (4 partidos y medio con un gol anotado).

Sin idea y orden ofensivo, la escuadra albiverde depende de una individualidad, como la de Martín Bravo en el partido frente al América, en la que robo un balón en los linderos del área para generar la única oportunidad clara y manifiesta de gol en todo el partido del pasado martes en el Estadio Azteca.Con todo y que los Tiburones Rojos son antepenúltimo lugar del torneo Clausura 2016, no se puede asegurar el triunfo, ni siquiera pronosticarlo, después de la derrota ante Dorados en la fecha 11, con pobre desempeño incluido.

El juego de conjunto de Santos se fue en algún tren que no vimos pasar, quizá, con las lesiones de Jorge Tavares y Andrés Rentería, tal vez, en las notables bajas de juego de Bryan Rabello y Ulises Dávila, o en la falta de visión del director técnico Luis Zubeldía, quien empieza a experimentar con cosas que no entrena, como la línea de tres contenciones que utilizó ante las Águilas.

Si Santos Laguna le gana a Veracruz este viernes se mantiene enganchado al tren de la Liguilla, empate o derrota lo pone en capilla de llegar a la Fiesta Grande, necesitando tres victorias en el cierre del torneo, frente a Cruz Azul, Tigres, Morelia y Chivas.

Aquel asunto de gustar ganar y golear se limitará para el aficionado santista a ganar porque las cosas se complicaron en medio del desorden de medio campo que promovió Zubeldía con su resistencia a poner juntos en la contención a Jesús Molina y Diego de Buen se paga caro el capricho, con derrotas y falta de confianza en el alicaído medio campo.

Salvar el torneo significa llegar a la Liguilla, avanzar debe empezar por ganar esta noche, y obtener triunfos es sinónimo de gol, y las últimas dos cosas han estado escasas en los últimos 365 minutos combinados en el torneo clausura 2016 y Liga de Campeones de Concacaf.


¿USTED CREE?

Marchesín es el ídolo de los aficionados de Santos Laguna. El error que cometió ante América costó la eliminación de la CONCACAF. Nunca nos hubiéramos imaginado que se equivocaría en atajar un balón. Un día se irá de nuestra región porque el modelo de negocio lo demanda. Lo demás está de más.