Pluma de gallo

Y vuelve el gallo al trigo

Estimados y finos lectores, continuamos con la entrevista de nuestro gran amigo Andrés Carrillo… En Perú hay personas que tienen muchísimo dinero, muchísimos pies de cría de muy buena calidad, que viajan mucho y consiguen muchas razas, que por año están sacando cerca de 2 mil, 3 mil o 4 mil animales, comparados con personas que crían en sus pequeñas casas o pequeñas azoteas y crían 15, 20 o 30 animales por año, estas tienden a querer experimentar para poder llegar a un punto combativo y comparativo contra criadores de mucha economía los cuales normalmente tienen mejor calidad de aves, entonces estos pequeños galleros que quieren entrar al ámbito de la navaja y no tienen un semental que les arroje razas combativas o animales combativos para este circuito, buscan el experimento para que en algún momento les salga algo bueno y puedan participar y ganar.

Siempre ganarle a un partido grande en cualquier lugar es un aliciente, tanto para uno como a nivel de publicidad, porque un gallero grande que le gane a un gallero pequeño va a ser una pelea normal y cotidiana, pero un gallero pequeño que logre ganarle a un gallero grande en el circuito en el que él se mueve esa pelea se va a hablar por años.

Ustedes dependen del gallo americano por los mismos experimentos que ustedes hacen del cruce, ¿quién casi no depende del gallo americano? los grandes galleros y las grandes galleras que están aquí, en toda la República Mexicana, que manejan cantidades enormes de aves, ellos tienen ya sus padríos establecidos, sacan sus propios cruces, pero los galleros pequeños y me atrevo a decir que dentro de la República Mexicana son cerca del 70% que participan en un palenque, estos son galleros que dependen de su negocio y de que su gallo gane, para tener una mejor economía durante esa semana, mientras que el otro 30% son gente empresaria que participan por el simple hecho de participar y no les importa mucho el premio.

Les explico por qué en Perú se mantiene un gallo estándar: es por el tipo de pelea que se hace aquí y la que hace allá; allá en Perú la pelea se llama tapada o sea tu presentas cualquier tipo de gallo, si tu gallo, el mejor que tienes en tu corral pesa 1.800 lo llevas a participar, le puede tocar un gallo que pese 3, 4 o 5 kilos, pero si el tuyo es bueno va a ganar, entonces no hay límites de peso, ni hay pesos establecidos para jugar, por lo tanto todo mundo cría un mismo tipo de gallo para estar en competitividad de peso y de fortaleza.

Mientras que acá en México tú les das opciones de que jugadas vas a realizar de 1.900, 1.950, 2 kilos, 2.100, 2.200, 2.500, capotes, entonces al darles tanta variedad de tipo de juego en pesos, la gente tiende a cruzar demasiado, dicen ahí; yo quiero capotes, "si puedo cruzar con un elefante lo cruzo con un elefante", ¿para qué? para buscar la ventaja y ganar, entonces así no debería ser, debe mantenerse un tipo de pelea con un peso estándar, si dijeras a todo el mundo, ¿sabes qué? las reglas de navaja cambiaron, ahora las jugadas van a ser solamente de 1.700 a 1.800.

Todos en México, en toda la República que quieran participar en navaja, van a tener que criar un solo tipo de gallo y al criar un solo tipo de gallo van a estandarizar lo que es su genética a nivel del ave, porque todos van a tener automáticamente casi el mismo tipo de ave y va a ver una mejor competitividad, pero si tú les pones diferente pesos, uno te va a cruzar con asíl, otro con chamo, otro con peruano, uno con español dependiendo que es lo que le convenga y si no les va bien, van a desechar todo, van a volver a empezar y ahí es donde les consumimos a los americanos, les compramos un buen píe de cría y nosotros con nuestros experimentos metiéndoles diferentes razas, malogramos esa sangre y al malograr esa cría que hacemos, tenemos que volver a consumirles, volver a comprarles, ahí es donde nuevamente nos convertimos en consumidores de los americanos, no por culpa de ellos, si no por culpa nuestra, que malogramos nuestros cruces queriendo experimentar.

El experimento ya no se debe hacer, se debe llegar a una base de gallo puro, limpio, de un solo tipo y todos criar lo mismo, para participar todos en la mismas condiciones; si experimentas tiendes a fracasar y el fracaso te obliga a recomenzar, cuando recomienzas tienes que volver a agarrar nuevas raíces, esas nuevas raíces son nuevos gallos americanos, nunca acabas, va a ser un círculo vicioso en el cual vas a experimentar, fracasar y recomenzar… ¡Y vuelve la burra al trigo!

Esta entrevista continuará… Gracias por su voluntaria lectura.

Nos vemos hasta la próxima Pluma…

La próxima… 'Pluma de Gallo'.


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