Pluma de gallo

¡A medias nada!

Estamos en calma en cuanto a jugadas de gallos se refiere. Momentáneamente quedaron atrás las preocupaciones de los empresarios por conseguir partidos para sus jugadas que muchas veces es la más difícil de las tareas en cuanto a organizar contiendas se refiere.

De igual manera quedaron atrás los partidos formales que, pasara lo que pasara, siempre estaban puntuales a la cita. En estos tiempos la informalidad prevalece y, aunque algunos partidos juran y perjuran que asistirán a dichos eventos, a la hora de la hora no falta que pretexto pongan: 'que se les toparon los gallos', 'que los habían pesado y ya no dieron el peso', 'que se les cayeron', 'que se les enfermaron', 'que el pastor se enfermó y no los pudo preparar'; en fin, no faltan las excusas.

Requerimos ser más formales en cuanto a los compromisos que nos echamos a cuestas, si decimos que vamos a participar en tal o cual compromiso, asistir y cumplir con el costo de la entrada, porque muchas veces tenemos los gallos, coinciden los pesos, pero lo principal le salimos al empresario con que no tenemos para la entrada.

Cuando somos gente de confianza nos dan la oportunidad de no depositar la entrada, empieza la jugada y tenemos la fortuna de ganar, pagar la entrada, llevar ganancia y porque no, hasta el torneo ganarlo.

Cuando no corremos con tal fortuna, el empresario es el que tiene que dar la cara, resolver los problemas de las entradas y esperar un buen cruce de apuestas con la finalidad de solventar el torneo y todo porque el partido llego a medias y "a medias nada".

Y hablando de empresarios debemos que tener mucho cuidado con los pseudoempresarios improvisados, arribistas, oportunistas, sin escrúpulos, que tratan de infiltrarse en este medio gallístico, porque lo digo, hace unos días hubo una jugada donde vociferaba el empresario que había sido de las mejores en el centro de la República, que llegaron más de 50 partidos de todo México, en fin que fue todo un éxito el evento.

Por supuesto ya les había comentado en una columna anterior que la gallística mexicana iba para arriba, que hacían falta empresarios, productores de alimento, etc., pero no esta clase 'empresaritos' que no tuvo respeto a los partidos y no valoró que todos los que se comprometieron asistieron a su evento y, a palabras de muchos de los que participaron, amañó las peleas para que el local se llevara el torneo.

Esta clase de personas deben de quedar fuera de la gallística ya que atentan contra la inteligencia de todos los participantes, al pensar que nadie se iba a dar cuenta de sus fechorías.

Esto que está usted leyendo lo puede tomar como comentario de las personas que estuvieron participando, ellos saben de qué torneo estoy hablando y saben de las fechorías que hizo este nefasto personaje.

Afortunadamente no asistí a este evento, aunque muchos amigos galleros que participaron me invitaron y me insistían a que asistiera porque iba a ser uno de los mejores torneos del centro de la República, y digo que afortunadamente no asistí porque entonces sí hubiera traído evidencias y acusaciones directas de los participantes, desenmascarando a este malhechor y dándoles el nombre de quien se trata.

Insisto hay que tener mucho cuidado con esta clase de gente, no volverles a jugar nunca y desaparecerlos de esta bella tradición gallística.

Gracias por su voluntaria lectura.

Nos vemos hasta la próxima Pluma…!

La próxima… "Pluma de Gallo"

 

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