Pluma de gallo

Óscar Andrade; de los mejores criadores de Gallos en el Bajío

La constancia y el trabajo son elementales en cualquier actividad en la vida.

Un personaje disciplinado, criador apasionado del ave de combate, excelente gallero pero mejor persona que hoy por hoy goza de gran prestigio en cuanto a sus aves se refiere, es Óscar Andrade, y les platicaré parte de la historia de este entrañable amigo.

Se hizo criador gracias a su abuelo Dimas Hernández Castellanos. Don Dimas le criaba gallos a Don Jorge Soto un personaje que por muchos años hizo el palenque de León, actividad que continúo el señor Patiño.

Tenía 12 o 13 años cuando vi mi primer topa, me gustó mucho como se quitaban los golpes y cómo peleaban los gallos. Un día le pedí permiso a uno de mis tíos para que me dejara alimentar y cuidar los gallos y él me preguntó; ¿Óscar, qué te gustan los gallos? Sí, a partir de ahí tuve contacto con estos bellos animales. Mi abuelo y mi tío eran criadores no apostaban, de hecho yo soy criador no apostador, yo juego los torneos cuando mis amigos ponen la entrada de los torneos y yo pongo los gallos o vendo los animales y voy a verlos jugar.

Me gusta la afición del gallo, me gusta la crianza, ver cómo se desarrollan, hacer cruzas que es la función del criador todo el tiempo estar innovando, estar viendo qué criadores en Estados Unidos están en su máximo nivel y así ya empieza uno a traer animales de esas personas; ya sabe uno que tienen buenos animales y que tienen buena tradición, me traigo pies de cría de esos criadores y refresco con las sangres que ya tengo de otros criadores; en mi caso yo tengo las sangres de Roy Brady y David Brady hijo, así, de ahí derivan muchos, en mi caso he metido del Jeff, del Cedar Creek, Gene Batia.

Entonces yo hago mis cruzas, refresco mis líneas con las mismas líneas de ellos para no tener consanguinidad, y no se cierre tanto la sangre y es como uno trata de mantener la línea; como todos los criadores tengo altas y bajas, y es cuestión de la calidad de los gallos, o sea, la finura siempre está ahí, normalmente cuando el gallo liga o pega hay unas temporadas en las que te salen gallos como muy buenos peleadores, en otras no te ligó, te baja el nivel pero es lo que el criador tiene que estar haciendo, buscando siempre que le liguen las sangres, tratar de mantenerse a un buen nivel, ese es el chiste del criador siempre estar buscando. Todos tenemos diferentes ideas y las platicamos entre todos los galleros, unos tienen una forma, otros otra, pero ahí estamos todos en la afición del gallo.

Mi primer compromiso lo jugué en ciudad Manuel Doblado fue un compromiso que tuve de cinco peleas; esos gallos me los preparó mi compadre Gabriel de San José el Alto, él me preparaba los gallos, yo tenía muy pocos años que criaba y le compre unos gallos a Arturo Padilla un amigo que también es criador de toda la vida de aquí de León Guanajuato. Ha tenido unos animales excelentes, él en aquellos tiempos iba a Estados Unidos, asistía a los torneos Sunset y Copper State entonces traía de los mejores criadores, buenos animales y cuando tú empiezas a ver un buen nivel de gallos te acostumbras, te haces conocedor, porque estás viendo sangres finas, sangres buenas, no estás agarrando un gallo media leche todos empezamos así pero yo tuve la oportunidad de ver gallos finos con mis tíos, con mis amigos, que traían de muy buena calidad y es donde uno aprende un poco más.

Retomando el tema, jugué los gallos en ese compromiso en Ciudad Manuel Doblado; recuerdo bien que yo estaba en la preparatoria y mi primer carro que compré fue con un préstamo de mi madre y mi tía y con esa jugada pagué ese carro porque me fue muy bien y la verdad no apostando.

La pelea la gane en una ventaja, me puse nerviosísimo era la primer pelea que yo amarraba y soltaba, me metieron talones sin darme cuenta, que estaba jugando la 'pelea cara'; los corredores me metían un talón, me metían otro talón yo no me percaté porque yo estaba muy nervioso amarrando el gallo y pues solté la pelea y resulta que a la hora que la pelea se pone muy apretada, muy difícil, la gano en las rayas, muy apretado… mi gallo acabado, el otro también acabado, pero fondea primero el otro, solté la pelea que fue contra el ingeniero Tito Vilchis, que él era el soltador contrario y me tocó la fortuna de ganar, y mi sorpresa fue que cuando llegan los corredores a pagarme la había jugado en más de cien mil pesos de aquel tiempo, entonces me quede más nervioso porque yo dije: ¿qué tal si la pierdo? la gané y pues fue una fortuna que gané y de ahí ya las peleas las jugaba muy tranquilamente, de cinco mil pesos, pero porque ya traía esa cantidad, ya tenía el respaldo de ese dinero, eso fue lo que me pasó en el palenque en mi primer compromiso.

Así amigos les traje esta pequeña historia de uno de los mejores criadores de gallos en el Bajío, específicamente de León, Guanajuato... mi amigo de hace muchos años, Óscar Andrade.

Los invito a visitar esta bonita y gran ciudad de León, Guanajuato, capital mundial de la piel y el calzado; vengan, no se arrepentirán.

Gracias por su atención nos vemos hasta la próxima pluma...

La próxima 'Pluma de Gallo'

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