Pluma de gallo

Ni un trago a menores galleros

Me gusta la fiesta del gallo porque veo felices a las personas… Es una convivencia sana donde no hay ricos ni hay pobres, sin embargo, hay carteras repletas de dinero, como hay otras que apenas completaron la entrada y otras tantas con mediana cantidad que se acrecentará esa misma noche sí sus gallos elegidos ganan. Aquí ganan, pierden, se divierten y la mayoría vive su propia historia, no dependen de terceros para ser feliz.

El criador se ilusiona cuando gana pensando que encontró por fin el gallo as, que la línea ligó, que le echó tal gallo con tal gallina y de ahí salieron los gallos campeones.

En fin, en una misma noche… En una misma "Noche de Gallos", nacen decenas de historias que después y a lo largo de muchos años serán narradas sobre todo por los ganadores. Pero eso sí, reitero, sus propias historias sin que su felicidad dependa de terceros.

Es una noche llena de verdad, de comprobar la calidad de la sangre, postura y casta porque con arma no basta. Es por eso que me gusta hablar de esta gran fiesta, es por eso que me apasiona escribir de gallos en esta columna, porque si algo es auténtico y real es la pelea de gallos.

Si alguien es auténtico es el gallero, salvo contadas excepciones. Esto me tiene aquí, los gallos, los criadores, los palenques, los amigos corredores, las amigas meseras, en fin. Aunque a veces con mis comentarios pareciera que no estoy de acuerdo con la pelea de gallos, no es así.

Tengo que ser objetivo y auténtico, le pese a quien le incomode. Aún así, ¡que vivan los gallos! Ya les he platicado que anteriormente tenía un programa deportivo en la televisión que se transformó en "Noche de Gallos", y como tal, cubría el fútbol. Entre las situaciones que me hicieron asquearme del fútbol fue la irresponsable venta de alcohol a menores de edad, era de verdad inhumano ver como niños de trece, catorce años salían briagos del estadio.

Y atención, estoy hablando de hace más de 10 años. Actualmente no me consta nada, no sé si hay un control, quien sabe si siga habiendo este libertinaje o si sigan aun permitiendo como hace más de 10 años fumar no sé qué diablos de hierbas en las zonas de cabecera. Era de verdad fastidioso el olor a hierba quemada. Claro que en la zona de cabecera también había gente honorable.

¿Y que tiene que ver esto que menciono con los gallos? Que en la fiesta del gallo también hay venta de alcohol, pero de alguna manera está más controlada. Primeramente, porque el espacio es más pequeño que un estadio de fútbol y aquí, un elemento o dos de la dependencia que este obligada a supervisar la venta de alcohol a menores cumpliría su objetivo más fácil y rápidamente que en un estadio.

Empiezo a hacer memoria y a tratar de recordar si durante estos 9 años que he asistido a diferentes palenques para desarrollar mi labor periodística he visto a algún menor briago y la verdad es que no. Es más, ni jovencitas tomando cerveza recuerdo haber visto como sí las veía en el estadio.

Todo es una tradición y por tradición a los galleros, nunca les ha dado por consentir que sus hijos tomen alcohol en un palenque.

Sin embargo, en el fútbol sí se daba, había muchos padres alcahuetes e irresponsables.

No me voy a hacer muy santurrón. De igual manera su servidor, cuando infante a los 13 años se tomaba sus cervezas en el estadio Azteca, los cubeteros me la vendían sin ninguna restricción, aunque no iba acompañado de ningún adulto, solamente íbamos mi amigo Eleazar y yo. Claro no salía borracho del Azteca, pero si mareado.

Me da gusto ver que el gobierno del estado de Guanajuato se está preocupando de ello y está pautando un promocional en televisión donde dice: "Ni un trago a menores de edad". Espero que no solamente se quede en promocionales, que supervisen estadios, palenques y cualquier centro deportivo para controlar la venta de alcohol a menores, y no solamente lugares donde coincidan masas.

Que supervisen todas las tienditas y tendajones que, al menos aquí en León, venden alcohol irresponsablemente a menores de edad. Por favor, controlen estas atrocidades.

Amigos empresarios de palenques, mantengamos limpia y sana nuestra tradición.

Reitero, hasta estas fechas no recuerdo haber visto a infantes consumiendo alcohol en los palenques. Entonces tengan cuidado, cero tolerancia como hasta ahora a la venta de alcohol a menores.

"Ni un trago a menores galleros".

Gracias por su voluntaria lectura.

Nos vemos hasta la próxima Pluma…

La próxima "Pluma de Gallo"

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