Contraquerencia

Hay que voltear hacia Guadalajara

Siete toros de emoción fue lo que representó la sexta corrida de la temporada en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara. Siete toros de Jaral de Peñas, que de salida, por su presencia y trapío, provocaron aplausos; siete toros que fueron lidiados por tres toreros cabales que le dieron a los asistentes la satisfacción única de estar presenciando el privilegio de un espectáculo que se antojaba más un sueño que una realidad.

Dos toreros salieron a hombros, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey, mientras que el ganadero Juan Pedro Barroso, recorrió el anillo en plan triunfante. Una escena que confirma que la presencia del toro y la bravura es el eje que le da sustento a la fiesta de los toros.

Toros con caja, edad, pitones intactos y mucho trapío echaron por tierra la mentira que una y otra vez repiten los figurines de que los toros con edad y kilos no se prestan para el lucimiento. Solo los que asistieron a la plaza de Guadalajarta pueden atestiguar el nivel de emoción que se alcanzó gracias al ganador que estuvo presente. Una de las mejores corridas en los últimos años y que tuvo como ingrendiente principal al toro en todo su esplendor.

La Nuevo Progreso se convirtió en una vez más en el espejo en que deben de mirarse el resto de las plazas. Los encierros bien presentados no tienen porqué ser la excepción, cuando por el contrario deberían ser la constante. Si a lo anterior se suma bravura y toreros con vergüenza, estamos ante la máxima expresión del toreo, ésa que es solo sofocada por la obsesión fraudulenta de los matadores y empresarios que se niegan a ver que en México existen bureles con trapío y presencia suficientes para regresarle la grandeza a la fiesta de los toros.

Por el contrario, en la capital de la República se dio por terminada una Temporada Grande marcada por el toro chico y manso que sigue alejando a los aficionados de las plazas. La México y Guadalajara están separadas geográficamente por poco más de 500 kilómetros, pero están a años luz en cuestión de seriedad y categoría. Cada unao de los demás cosos mexicanos tiene frente así el espejo en el cual reflejarse, por mucho nos conviene que volteen a ver a Guadalajara.


jesus.zarate@milenio.com