Contraquerencia

Ni temporada, ni feria

Guadalajara cerró el año taurino 2016 con la corrida del domingo pasado, en la cual tuvieron destacadas actuaciones Joselito Adame y el peruano Andrés Roca Rey, en lo que fue una de las mejores entradas en años recientes.

Al igual que otras empresas del grupo Bailleres, ETMSA, como se denomina la razón social que controla los cosos, la Plaza Nuevo Progreso está sujeta a diversos cambios directivos con la llegada al mando del matador español Antonio Barrera. Dichas modificaciones se han notado y comentado mucho más en lo relacionado con la Plaza México, donde la apuesta parece estar en convertir las temporadas, que normalmente se relacionan con festejos semanales durante varios meses, a cambiarlos por el formato de las ferias españolas, con corridas en días consecutivos. Mucha intensidad en poco tiempo. Este esquema podría ser el mismo para la Perla Tapatía.

El objetivo estaría en posicionar dos ferias, por un lado la de octubre, ligada a los festejos tradicionales de la ciudad, y la otra en febrero, una feria de aniversario, tanto de Guadalajara como de la propia Plaza Nuevo Progreso.

El coso de la calzada Independencia cumplirá 50 años de existencia en febrero próximo y para ello se planea una celebración especial, sin que hasta el momento se conozcan los detalles de lo que debe ser un festejo a la altura de una ciudad como Guadalajara.

La apuesta de la Monumental Plaza México es aglutinar muchos festejos en menos de un mes. Hasta ahora deja más dudas que resultados. El público mexicano no está acostumbrado a asistir en días consecutivos a los toros, de la misma manera, lo más probable es que su bolsillo no esté preparado.

Hasta ahora lo cierto es que Guadalajara tuvo una raquítica temporada de otoño de apenas tres corridas, luego que por causa del clima se suspendió una de las cuatro anunciadas, de las que se sabía muy poco. Terminó por no ser ni temporada ni feria.

Para colmo, los dos primeros festejos ofrecieron toros impresentables para una plaza tan seria como la tapatía. La afición espera que se haya tratado de una equivocación y no de una estrategia que pueda derivar en quitar el gran activo a escala internacional que tiene Guadalajara: el de la presencia del toro de verdad. Muchas incógnitas en una ciudad que merece una fiesta brava de gran categoría. 

jesus.zarate@milenio.com