Contraquerencia

¿Cuándo empieza el año?

A punto de terminar la primera semana de este 2017, aún no se tiene claridad sobre el futuro de la temporada grande en la Plaza México.

Después de la serie de experimentos de la nueva empresa, que seguramente derivó en grandes pérdidas económicas, ahora prevalece el silencio en torno a las próximas corridas.

Tradicionalmente la Plaza México comenzaba su temporada a finales de octubre, para prolongarla hasta febrero o marzo.

La continuidad de los festejos domingo a domingo era algo a lo que estaban acostumbrados los aficionados; sin embargo, esta inercia se rompió por el esfuerzo de aglutinar muchas corridas en pocas semanas, incluyendo algunas en días poco tradicionales, como los sábados.

A estas alturas la empresa Bailleres-Sordo habrá hecho un análisis de los aciertos y errores, en donde hay que reconocer el esfuerzo por regresar al toro a La México, pero el aficionado no puede seguir viviendo en la incertidumbre.

Si bien han trascendido nombres para los festejos de aniversario los días 4 y 5 de febrero, no se conoce nada más sobre las próximas corridas; la incertidumbre es una pésima señal, en una época en que es cada vez más difícil llevar público a las plazas.

La mercadotecnia sigue siendo una asignatura pendiente de la nueva empresa, que hasta ahora no ha dado a conocer ninguna estrategia para llevar público nuevo a los toros, mucho menos para provocar que las clases populares vuelvan a tomar a la fiesta brava como una de sus pasiones. La nueva empresa tiene mucho por decir y hacer en los próximos días.

En las redes sociales causó revuelo la despreciable actitud del rejoneador Emiliano Gamero, quien fue filmado mientras agredía cobardemente a uno de sus caballos; el video se comenzó a difundir por los propios taurinos a manera de una crítica al comportamiento de Gamero, pero pronto también se convirtió en carne de cañón para los antitaurinos.

No hay excusa para lo realizado por Gamero, la fiesta brava se nutre de su grandeza, del respeto a sus tradiciones, y hacia los animales, incluyendo los caballos de cualquier cuadra; no se puede tolerar un acto similar. El propio rejoneador reaccionó con rapidez para ofrecer una disculpa, pero el daño a la fiesta y a su reputación ya está hecho.

jesus.zarate@milenio.com