Contraquerencia

Una real confrontación

La Nuevo Progreso en Guadalajara fue escenario el domingo anterior de una real confrontación, de un mano a mano, como deberían serlo todos los que se anuncien de tal manera. Julián López El Juli y Joselito Adame sostuvieron un agarrón que, sobre todo, dejó satisfecho a los testigos del suceso.

Es común que sin mayor rigor se anuncien combinaciones de solo dos matadores o novilleros bajo el formato del mano a mano, sin que en realidad hay sustento que los avale. En un muy somero recuerdo de los mano a mano que han interesado en Guadalajara recuerdo los de Pepe Murillo y Silvano González Gallito, quienes hasta provocaron que se pusiera una gradería extra en el lienzo Ignacio Zermeño ante la expectativa para verlos. Más reciente se dieron las confrontaciones novilleriles entre Fermín Spínola y Javier Gutiérrez El Cachorro.

El mano a mano del Juli y Joselito, sin confrontaciones directas tan obvias antes, era algo que se tenía que suceder tarde que temprano. El Juli ha asumido, y no solo por sus dotes en el ruedo, el liderazgo de los matadores en España. Si hay alguien a quien destronar, ese es el madrileño. Por su cuenta, Joselito Adame representa al matador mexicano con el mejor palmarés y hambriento de colarse entre los grandes. Méritos ya los tiene con su triunfo en Madrid y su seguidilla de puertas grandes en la México. Era el momento de poner al mejor de allá con el mejor de acá.

La confrontación no defraudó, primero logró la convocatoria en los tendidos que la avalara y, segundo, en el ruedo ambos matadores se esforzaron para salir triunfadores. De aquí en adelante será interesante observar si Joselito le puede seguir pisando los talones a un Juli, quien si algo tiene, es celo profesional.

No es menor que fuera Guadalajara el recinto del encuentro, ya que la Perla Tapatía sigue siendo la plaza donde se lidian los encierros mejor presentados, aunque tampoco se tratara de un “corridón de toros”, pero si con las condiciones mínimas para ser llamados toros. Visto en perspectiva, qué fácil es tener a la afición contenta, lo malo comienza cuando se intenta facilitar las cosas, que los toros sean un  poco más chicos-jóvenes para proteger a los toreros, cuando fulano no alterna con sutano. El toreo es la guerra y hasta donde entiendo no existen guerras de mentiritas. 

jesus.zarate@milenio.com