Contraquerencia

Habemus, ¿temporada o feria?

De la mano de Arturo Zulaica y Javier Sordo se dieron a conocer los pormenores de las corridas en la Plaza México. Cambios que básicamente son de forma, habrá que esperar que también sean de fondo.

A la vista resalta que en apenas un mes, del 12 de noviembre al 12 de diciembre, se programen diez corridas, algo inusual en la capital de la República. Vivimos en tiempos de arriesgar e innovar, y eso desde luego incluye a la fiesta brava.

Aunque con escuetas referencias, como que la Plaza México se convertirá “en el epicentro del mundo taurino”, en ese mes de festejos se hace alusión a la transformación de la anteriormente llamada Temporada Grande por lo que se puede calificar como una feria, de hecho se le mencionó como la Feria Guadalupana.

Un esfuerzo que con toda buena intención puede llevar como interés posicionar un ciclo en el mundo del toro, de la misma manera que la anterior administración lo hizo con la fecha del 5 de febrero y quedó institucionalizada.

De ahí en adelante, todo son incógnitas. No sabemos si el público capitalino estará dispuesto a asistir a la plaza en viernes o sábados, lo que significa que tendrá que gastar en días consecutivos. Hay combinaciones de todo tipo en los carteles, desde las sumamente atractivas, hasta las que tienen el aroma de ser para cumplir compromisos.

No se puede negar que en el tema de los toros sigue existiendo desconfianza, por un lado se anuncian carteles con ganaderías como José Julián Llaguno y El Vergel, pero ninguno de estos hierros serán lidiados por las grandes figuras. Por el contrario, seguirán existiendo los nombres sinónimo de mansedumbre y aburrimiento como Bernaldo de Quirós, Teófilo Gómez y Julián Hamdan. Nada nuevo bajo el sol.

Para colmo, Javier Sordo en la presentación de los carteles salió a justificar el toro chico y sin bravura.

Otro renglón ampliamente comentado ha sido el incremento en los precios, en los cuales solo hay que resaltar que se trata de un tema de libre mercado.

Por ejemplo, los boletos para un partido de la NFL rebasan sin problema los 200 dólares y los estadios están llenos, en la Fórmula Uno en México se pagaron cantidades exorbitantes por las entradas, pero en ambos casos la calidad del espectáculo genera una gran demanda.

La nueva empresa tendrá que demostrarnos con sus acciones si los precios corresponden a la realidad, o si bien veremos la plaza vacía como casi siempre.   

jesus.zarate@milenio.com