Contraquerencia

"No news, bad news"

Contrario al refrán de los gringos “No news are good news”, algo así como: no tener noticias son buenas noticias. En el panorama taurino nacional y, especialmente, en el del futuro de la Plaza México, aplica en sentido contrario. Conforme avanza el calendario y no se tienen noticias claras sobre el próximo gestor de la Monumental, el panorama se torna más sombrío para el primer coso de América.

Hasta el momento solo existen especulaciones, producto de filtraciones a los medios afines status quo de la fiesta. Los nombres que se mencionan son los del ganadero Javier Sordo y de Pablo Álvarez.

Pero lejos de los rumores, una actividad arraigada en el mundillo taurino, preocupa que no exista claridad sobre la inminente temporada de novilladas, y ni qué decir sobre las corridas con su Temporada Grande, que debería comenzar a finales de octubre o principios de noviembre.

En medio del silencio que prevalece, llama por demás la atención la entrevista publicada por Forbes, revista especializada en temas de negocios, en la cual Miguel Alemán Magnani sentencia que la fiesta de los toros no es negocio, y que en una gestión de 25 años, solo han tenido superávit en dos de ellos. Alemán es el presidente del conglomerado que tenía contratado a Rafael Herrerías al frente de la Plaza México. En la misma entrevista, Alemán menciona que hay varios interesados en participar en la gestión de la plaza, sin embargo, no se han decidido por ninguna opción, entre ellas la de Sordo. Leyendo entre líneas se deduce que la familia Alemán seguirá manejando la Plaza México y solo se cambiará a la cara visible de la administración.

Miguel Alemán en el fondo se expone como el mecenas que mantiene la actividad taurina en la capital del país, en el mundo que cada día comprende menos a los toros y en un ambiente en el cual siempre se ataca al empresario. No existe una sola mención a ser custodios de la grandeza histórica y cultural de la fiesta brava, tampoco existe la mínima referencia a velar por el interés de los aficionados.

No es de extrañar que quien llegue a manejar los destinos de la Monumental Plaza México lo haga con la misma mentalidad de sentirse a quien todos deben venerar y agradecer por mantener vigentes las corridas en la Ciudad de México. No good news. 

jesus.zarate@milenio.com