Contraquerencia

Faenas diarias en Mesa Colorada

Cuesta muy poco y cuesta mucho llegar a Mesa Colorada. Cuesta en realidad muy pocos kilómetros. Al norte de la zona metropolitana de Guadalajara se encuentra una de las zonas marginales que rodean a la gran urbe, como sucede con otras grandes metrópolis mexicanas. Es apenas un recorrido más allá del Periférico, pero el entorno se transforma por completo. Calles polvosas, casas humildes, caminos intransitables y sobre todo pobreza, mucha pobreza.

Pero eso mismo cuesta mucho trabajo ir a Mesa Colorada. Para el habitante común de la ciudad, ese lugar no existe, ni siquiera de nombre.

Todavía cuesta más hacer labor social, darle a esa comunidad olvidada por la sociedad entera una opción de vida y prosperidad. El padre Paco Escalante, el mismo que toreó de novillero bajo el nombre de Pepe Herrera, descubrió Mesa Colorada y no ha salido de ahí en décadas.

Bajo su auspicio existe la “casa de artes, salud y oficios” que ostenta el nombre de Casa Alcalde. Ahí el padre Paco, como se le conoce en el medio taurino, se ha echado el toro encima al construir unas instalaciones que no tienen nada que ver con el entorno rural y de marginación que lo rodea. Un inmueble blanco es el recinto principal de un complejo en el que hay salones donde se imparten clases de panadería, bordado, corte de pelo, computación, deportes y que cuenta con un consultorio dental, que no se da abasto ante la gran demanda. En cada rincón se respira esperanza, respeto y valores. Es la labor del padre Paco que quiere darle un oficio a los jóvenes para que se puedan forjar un mejor futuro. La meta inmediata del “padre torero” la tiene puesta en lo que denomina la cancha de usos múltiples para futbol, voleibol y basquetbol, pero que en realidad es un estadio techado en fase de construcción.

La obra del padre Paco se ha financiado en gran parte con lo que año con año se colecta con la venta de las entradas al tradicional festival taurino en el Cortijo Los Fernández. Festivales de gran categoría, con boleto todo incluido, pero donde lo más valioso es la inversión social que representa esa donación.

Este sábado, el padre Paco hará empresa otra vez, en esta ocasión el cartel está armado con el español José Ortega Cano, Diego Silveti, Sergio Flores y Juan Pablo Sánchez. Cuesta mucho imaginar que tan solo con la compra de un boleto se pueda lograr tanto. 

jesus.zarate@milenio.com