Contraquerencia

El menosprecio a las novilladas

Dicen que lo que en verdad duele es la indiferencia. Esa actitud es la que prevalece en la administración de Rafael Herrerías hacia las novilladas en la Plaza México.

Con total menosprecio, la México ha hecho de la Temporada Chica un trámite que cumplir para vender el derecho de apartado de la Temporada Grande. Apenas el martes pasado, el colega Heriberto Murrieta publicó en El Universal que el coso de Insurgentes comenzará las campañas de corridas 2014-2015 el 26 de octubre y en donde una de las cartas fuertes será el regreso de Enrique Ponc, así como la despedida de Guillermo Capetillo.

El derecho de apartado es uno de los ingresos importantes de la empresa que dirige Rafael Herrerías, pero dicho importe está sujeto por reglamento a que organicen 12 novilladas. Nunca he escuchado una palabra de compromiso de Herrerías o de su gerente operativo, Juan Castañeda, frente a los novilleros.

Lejos de eso, de manera burda y cínica se dieron a cumplir el requisito de las novilladas con una temporada sin pies ni cabeza, sin categoría y que como resultado general ha tenido los tendidos vacíos.

Igual de lamentable es que nadie, ni medios de comunicación, matadores, empresarios, ganaderos y demás hayan levantado la voz, ni siquiera cuestionado esta situación, por el contrario se vieron dóciles ante esta actitud que compromete el futuro de la fiesta. ¿En dónde están los novilleros punteros de España, Francia, Colombia y otras latitudes para darle interés a la Temporada Chica? ¿Dónde quedó las estrategia de mercadotecnia para llevar público a las novilladas? ¿A caso no es una oportunidad de crear nuevos aficionados, si de cualquier forma van a subsidiar la indignante temporada?

¿Si a la empresa de la plaza más importante del país no le interesa organizar novilladas, entonces quién debe asumir esa responsabilidad? En todo caso debería hablar con la verdad y decir que tan sólo quieren vender el derecho de apartado y dar corridas. Pero eso sí, cuando se presente el elenco de matadores, se convertirá en el besamanos para un empresario que no tiene ningún interés de generar nuevos toreros.

jesus.zarate@milenio.com