Contraquerencia

El futuro de La México

Por estos días nadie se preocupa de la Plaza México. Los reflectores justo se acaban de ir de la Feria de San Marcos en Aguascalientes para enfocarse de lleno en lo que sucede en la Feria de San Isidro en Madrid, en donde está pendiente la actuación de Diego Silveti y muchos otros festejos más en lo que constituye el serial más intenso y de mayor prestigio.

Mientras tanto, en el Distrito Federal la Plaza México vive la indeferencia que la rodea. Hace apenas unas semana el dueño del inmueble, el empresario Antonio Cosío, dio a conocer su plan de inversiones que contempla diversos hoteles en varias ciudades, incluyendo uno en la “zona de la Plaza México”, lo que de inmediato desató especulaciones sobre el futuro del Coso de Insurgentes.

La colonia Nochebuena, donde se ubica la plaza de toros y el estadio Azul, es una de las zonas más rentables de la Ciudad de México, lo que se contradice con los escasos resultados de un equipo perdedor como el Cruz Azul, y una Plaza México que anda de capa caída.

La México adolece la falta de estacionamiento, un descuido general de sus instalaciones que se notan en un deterioro creciente, y lo más grave es la desastrosa administración de Rafael Herrerías, quien terminó con el prestigio de la plaza y que sacó a los aficionados de sus tendidos. El Cruz Azul y La México son ejemplos de malos manejos y pérdidas económicas, por lo que hace sentido que se puedan considerar nuevos derroteros para los predios que hoy ocupan.

Hace falta que la plaza de toros tenga una nueva cara, lo que complica el panorama es que no existe en la Ciudad de México otro recinto en el cual se puedan dar corridas de toros mientras se realiza una remodelación integral. Por ejemplo, el equipo de beisbol de los Diablos Rojos juega en el parque Fray Nano en lo que se construye su nueva casa, pero en los toros no hay otro recinto que supla a La México. El toreo de Cuatro Caminos ya desapareció y no hay un escenario similar para dar una temporada.

Ojalá pronto se dé a conocer el futuro de la Plaza México, tanto en su existencia como en su manejo.

jesus.zarate@milenio.com