Contraquerencia

De las buenas intenciones a los resultados

Termina el 2016 y junto al año también lo hace la temporada grande en la Plaza México en su primera fase, y más allá de un balance, lo que puede hacerse son varias reflexiones.

Por primera vez en décadas La México dejó atrás la catastrófica administración de Rafael Herrerías, cuya herencia es el descrédito en el cual dejó a la que debe ser la plaza más importante de América y la segunda a escala mundial.

Al relevo, como es ampliamente conocido, llego la mancuerna Alberto Bailleres-Javier Sordo, quienes plantearon tantos cambios que al parecer terminaron por confundir y espantar al aficionado.

Es de elemental justicia reconocer que predominan las buenas intenciones, que tampoco hay que confundir con grandes ideas, y mucho menos con un proyecto de negocios.

La nueva empresa se ha preocupado por intervenir la plaza, el cambio más notable es la renovación de las butacas de las localidades de barrera, y la remodelación seguirá en curso, la anterior administración tenía en el abandono el mayor coso del mundo; de igual manera se ha notado la intención por recuperar la presencia del toro, otro de los rubros que se habían descuidado.

Lo demás fueron demasiados cambios, como el aglutinar corridas en fines de semana, cambios de horario, intercalar novilladas, aumento de los precios de los boletos, y el resultado predominante fue el desconcierto de una afición que decidió ausentarse de los tendidos. Muchos festejos y poco público fue lo que predominó en la temporada 2016.

Sin duda, en un equipo repleto de profesionales en el negocio taurino las lecciones ya quedaron aprendidas, por lo que es de esperar que en 2017 se tenga un cambio en el planteamiento que regrese al público a la plaza.

Cabe resaltar a toro pasado, que la actual empresa se preocupó por hacer muchas modificaciones al producto, pero nunca de realizar una campaña de mercadotecnia novedosa y eficiente.

Basta recordar que la temporada se presentó con el vetusto formato de la rueda de prensa-convivio para los amigos y medios de comunicación afines a los organizadores.

Es tiempo que la nueva empresa transforme las lecciones en resultados positivos, tanto para su balance de resultados, como para el futuro de la fiesta.

jesus.zarate@milenio.com