Contraquerencia

Tanta belleza, ¿será verdad?

Hace unos días recibí en un correo electrónico un comunicado sobre la celebración de un certamen novilleril en Tampico. El mismo documento fue publicado en diversos medios especializados y da cuenta de una competencia del 13 al 20 de abril, en el que participarán 18 novilleros a eliminación directa. Algo parecido al formato de un torneo de tenis.

La sorpresa llega cuando se lee la convocatoria y se menciona que a los novilleros se les cubrirá el hospaje y la alimentación, pero no solo eso, les pagarán 5 mil pesos en los festejos eliminatorios, 7 mil 500 a los que lleguen a semifinales, 10 mil a quienes lleguen a la final y 25 mil al triunfador. Es decir ¡todos van a cobrar por torear! Pero ahí no acaba la sorpresa, en los festejos habrá dos de reserva, cuadrillas de la Unión de Banderilleros. Los novilleros estarán obligados a realizar quites.

Pues bien, los organizadores ya dieron a conocer que dieron por cerrada la convocatoria y que tienen ya los 18 novilleros que van a tomar parte. Y es que en estos tiempos las novilladas son cada año menos y los novilleros no se llevan una peso a la bolsa, al contrario muchos son los que pagan por torear, o hacen “empresa” y de su dinero subsidian la organización de estos festejos. Son pocas las plazas que dan novilladas serias, como San Marcos en Aguascalientes y la Nuevo Progreso de Guadalajara.

El resultado de este esfuerzo en Tampico se verá en menos de un mes, y por el bien de la fiesta esperamos que sea un éxito. Pero esto que parece un sueño es lo que debería de ser una constante. El gran problema es que las novilladas, por regla casi general, hay que hacer excepción con San Marcos, son deficitarias. Es necesario encontrar un  modelo que reduzca el costo de ofrecer novilladas. En el caso de Tampico alguien tiene que estar poniendo dinero a fondo perdido, de lo contrario no se puede entender que se organice un certamen de esta manera.

El gremio taurino tiene la tarea de abaratar los costos de una novillada, para lo cual el tema de las cuadrillas y los sindicatos (porteros, taquilleros etc) son de vital importancia. La plaza de Arroyo se cansó de pagarle a los subalternos por “derechos de imagen” y dejaron de dar novilladas. Lo de Tampico es un garbanzo de a libra, que parece más sueño que realidad.

jesus.zarate@milenio.com