Contraquerencia

30 años de frustración y recuerdo

El lunes se cumplieron tres decenios del fallecimiento en un accidente de motocicleta del que puede catalogarse como él último ídolo taurino de México, Valente Arellano.

Fue un 4 de agosto de 1984 cuando México lloró la absurda muerte de un Valente que, quien con apenas 20 años de edad y pocos meses de edad, había marcado el derrotero de una tan fugaz como exponencial carrera.

Valente se convirtió en un fenómeno gracias a su carisma, su prodigiosa habilidad con las banderillas y una valentía que rayaba en la temeridad. Junto a otros novilleros como Manolo Mejía y Ernesto Belmont marcó una época auge de la novillería.

Justo en el momento que el torero del norte se apuntaba para consolidar una carrera que lo pusiera en el muy reducido grupo de las mayores figuras del toreo, espacio solo ocupado por espadas como Rodolfo Gaona, Silverio Pérez, Carlos Arruza, Fermín Espinosa o Manolo Martínez, vino la noticia de su muerte.

Fue una noticia que además de trágica, fue cruel, pues significó la frustración de un pueblo y de una afición que había encontrado al ídolo que le diera vida nueva a la fiesta brava.

Esa frustración ha permanecido 30 años, cuando aún nos seguimos preguntando ¿hasta dónde hubiera llegado Valente Arellano? El destino se guardó la respuesta, que nadie más se ha atrevido a contestar intentando construir una carrera tan prometedora.

En el fondo del pensamiento de todo aficionado o profesional del mundo del toro sigue viva una leve flama de esperanza para que vuelva a surgir un nuevo Valente.

Pero alejados del recuerdo y la nostalgia, la realidad es que este fin de semana comienza en varias plazas del país el certamen “Descubriendo a un torero”, un esfuerzo. Los escenarios para este fin de semana son Tlaquepaque, Torreón y Zacatecas. Aguascalientes y Guadalajara en fechas próximas serán sede de las semifinales y la Plaza México de la gran final.

En la semana también se anunció el comienzo de la temporada de novilladas en Guadalajara. Ojalá que estos esfuerzos pronto puedan lanzar como resultado el surgimiento de otro novillero que cautive a los aficionados. 

jesus.zarate@milenio.com