Contraquerencia

2015, un año de retos

No será un año fácil para la fiesta de los toros ni en México, como tampoco en el resto de los países con actividad taurina. El primer reto a resolver es el de la prohibición de facto en Bogotá, decretada por un autoritario alcalde, a pesar de que la máxima autoridad judicial de ese país ya ha sentenciado la ilegalidad de la medida.

En Venezuela las condiciones económicas y políticas han complicado también el panorama y se ve difícil que este año, la situación mejore en un país que lucha contra una inflación desenfrenada y una escasez generalizada de los insumos básicos; en ese escenario, el gasto en un espectáculo se vuelve todo un lujo que queda fuera del alcance de la mayoría.

En nuestro país algo tiene que suceder para revertir la debacle que vive la Plaza México, que ha perdido la dignidad y la categoría tras una gestión desastrosa de Rafael Herrerías con la complicidad directa o por omisión de las autoridades, ganaderos y toreros. La México ha tocado fondo y urge que alguien tome las riendas para cambiar el destino de lo que fue el coso más importante de América, y que ahora da un espectáculo lamentable.

En el renglón de los matadores, Joselito Adame tiene que colarse a los carteles y ferias de mayor relevancia en Europa. Méritos tiene de sobra para ser considerado para retos mayores. En México hace falta que alguien, con hechos, se proclame como su gran rival, papel que puede cubrir Octavio García, El Payo, tras un 2014 de triunfal regreso.

Más difícil es el horizonte para los novilleros, ya que son cada día menos las empresas que apuestan por los festejos menores. Guadalajara y Aguascalientes son los mayores escenarios y hace falta que en 2015 se consolide el serial Descubriendo un torero, que con muy buenas intenciones arrancó el año pasado, pero que mucho puede mejorar este año, empezando por la selección de los actuantes.

En España las plazas de Sevilla y Madrid deben recuperar a las grandes figuras en sus ferias de abril y mayo, sobre todo en el coso sevillano se tiene que completar la reconciliación entre el G5 y la empresa de La Maestranza, los primeros pasos ya se han dado.

Tanto en América como en Europa esperamos que 2015 traiga más festejos tanto en calidad como en cantidad, aunque el reto no es sencillo.

jesus.zarate@milenio.com