Contraquerencia

¿Tocó fondo La México?

Un detalle puso en evidencia la decadencia de la Plaza de Toros México, en lugar de usarse el tradicional tiro de mulillas o ya en su defecto de caballos percherones, salió al ruedo una camioneta rotulada con publicidad para arrastrar los restos mortales de los novillos que se lidiaron en el festejo de inauguración de la Temporada Chica.

No faltará quien piense que es algo sin importancia, pero al escaso público presente en los tendidos le causó repugnancia y en consecuencia manifestó su rechazo ante la mezquina actitud de la empresa.

Uno de los mayores activos de la fiesta brava es el valor de su tradiciones. No puede concebirse en una plaza como Sevilla o Madrid, que de repente aparezca en el ruedo una pick up. La modernidad no cabe en mucho de lo que sucede en el ruedo.

El incidente de la camioneta es algo más que se suma al desprestigio de la Plaza. Puedo apostar que la pseudoautoridad ni siquiera reclamó a la empresa, de la cual actúa como sus lacayos. La categoría del Coso de Insurgentes está por el suelo, ya sea por el deplorable estado de sus instalaciones, la falta de rigor en la selección del ganado o la pachanga a la hora de regalar orejas.

Ante este panorama es escandaloso que ningún gremio se haya pronunciado o presionado por hacer las cosas con dignidad, a nadie le importa lo que pasa en La México y los aficionados han comenzado un exilio que no parece detenerse.

Los primeros que deberían tomar cartas en el asunto son los toreros por medio de su Asociación, para defender una profesión cada día más comprometida por la falta de espacios, para colmo la supuesta plaza de mayor importancia organiza temporadas de pena ajena.

Pero nadie dice nada, al domingo siguiente todos actúan como si nada hubiera pasado, aunque los tendidos estén cada vez más vacíos. ¿Habrá tocado fondo la Plaza México?, y todavía más relevante es preguntarse si existe alguien que esté dispuesto a ir en su rescate.  

jesus.zarate@milenio.com