Contraquerencia

¡Sorpresa!, se llama toro

Un  ambiente diferente se respiró en la séptima corrida de la Plaza México, no solo por la gran entrada, tampoco por la comparencia de tres matadores mexicanos triunfadores indiscutibles en Madrid. Algo flotaba en el ambiente que provocaba no perder la vista de lo que acontecía en el ruedo, los asistentes tenían el olé en la boca a punto de estallar, pero al mismo tiempo contenido también el grito de angustia.

Algo extraño estaba ocurriendo en el ruedo de la plaza de toros más grande del mundo, algo que no es frecuente ver, pero que de manera unánime invocaba respeto, igual llamaba a aplaudirle que a temerle. No era otra cosa que eso que llama toro. Seis Barralvas sin mácula para merecer el nombre de toro, sorprendieron a los asistentes y a los televidentes. Los comentaristas se deshacían en elogios y expresiones de sorpresa. Solo se trababa del toro.

Pues resulta que ese inusual invitado es el que debería estar presente en todas y una de las corridas. Por ese animal imponente que ahora nos causa sorpresa cual si fuera el descubrimiento de un gran continente, es por el que la fiesta brava tiene razón de existir. Lo mejor es que sin hacerle gestos Joselito Adame, Arturo Saldívar y Diego Silveti tuvieron la atinada decisión de enfrentar toros en un cartel que viene a reivindicar el toreo mexicano y que nos demuestra que cuando hay calidad y verdad en el ruedo, los tendidos se vuelven a poblar.

Adame, Silveti y Saldívar consiguieron su primer gran triunfo con un gran entradón en los tendidos. La tarea pendiente es que se mantengan enfrentando ese tipo de toros y solo entonces podemos estar a la puerta de una nueva época del toreo mexicano. De aquí en adelante las figuras españolas por mi pueden seguir lidiando novillitos, es más que no sorteen, que traigan sus animalitos escogidos, pero que nuestros toreros se distingan con auténticos toros.

Pero los toros cobran caro los errores y para muestra está el parte médico de Joselito Adame. “Se encontró dolor en tórax, cuello y mandíbula por el rallón sufrido en el lado derecho el cual milagrosamente no fue penetrante de tórax. Presenta, además, puntazo cerrado en cara posterior de miembro inferior izquierdo que amerita vendaje de compresión, desinflamatorios, analgésicos y aplicación de crioterapia, al caer se lesionó nuevamente el tobillo izquierdo … observando aflojamiento de la placa y algunos tornillos que le fueron aplicados…. se le indica reposo por cuatro semanas”.