Contraquerencia

Una Sevilla descafeinada

En memoria de Jaime Zárate

 

Podrán decir lo que quieran, pero la Feria de Abril de Sevilla ha perdido brillo. Desde luego que puede haber quien defienda las buenas actuaciones de toreros como Joselito Adame o José Mari Manzanares. De los méritos individuales nadie puede dudar, pero Sevilla está muy lejos de su prestigio y solera de antaño.

La Maestranza de Sevilla forma parte de una élite de plazas cuya importancia no radica en la magnitud de su aforo o en el dinero que pagan. Se trata de algo que va mucho más allá y que no se limita a las cifras. En Sevilla se protagoniza, como en ningún otro coso del mundo, el rito del toreo, el silencio absoluto durante la lidia, el sabor que solo puede imprimir la catedral del toreo. Por ello no se entiende que los egoismos y la carencia de visión de la empresa y las figuras del momento pongan un telón gris sobre una de las principales ferias de Europa.

La ausencia de los nombres más relevantes, salvo el de Manzanares, se ha reflejado en una feria de poca trascendencia, en donde los grandes perdedores son los aficionados y la fiesta brava en lo general.

Sevilla merece que se le regrese la grandeza, esa misma que está muy por encima de los intereses particulares de los que la han mengüado. La Maestranza reclama que se le de su lugar.

Con relación a la última columna que trató sobre los boletos para la corrida de José Tomás, Marta Bernasconi, responsable de comunicación de la empresa Ticketbis México hizo la siguiente puntualización: “Ticketbis actúa como mero intermediario entre compradores y vendedores, aportando seguridad y transparencia al proceso de compra y venta. No tenemos derecho de apartado ni ningún otro tipo de mecanismo para conseguirlas: son los usuarios los que ponen a la venta sus entradas. En el caso del evento que comenta, es cierto que los usuarios que están vendiendo sus entradas han ido incrementando los precios en los últimos días debido a la creciente demanda del evento. Sin embargo, hay que destacar que para esta misma corrida ha habido entradas vendidas a menos de 700 pesos mexicanos.” Hay que ver en cuanto se cotizan los boletos al final. 

jesus.zarate@milenio.com