Contraquerencia

Reflexiones del año que se fue

La llegada de un nuevo año nos lleva a echar la mirada atrás para reflexionar sobre lo bien hecho y cómo seguir por ese camino, así como tomar nota de los errores para corregir la tarea. En materia taurina ocurre lo mismo, y sin pretender hacer una recopilación histórica, creo que lo más destacado de 2013 fue lo siguiente:

La consolidación de la generación de jóvenes matadores mexicanos. El año anterior marcó la pauta histórica de tres nacionales que cortaron oreja en Las Ventas durante sus principales ferias, la de San Isidro y la del Arte y la Cultura. Diego Silveti, Arturo Saldívar y Joselito Adame se convirtieron en protagonistas y dejaron en el olvido el síndrome del ya merito.

En este mismo tenor se destacó la exitosa corrida del 1 de diciembre en la Plaza México con esa misma terna que provocó una gran entrada, mantuvo cautivo al público y demostró que los mexicanos pueden llenar los tendidos, y triunfar ante encierros de toros como los de Barralva.

Joselito Adame se consolidó como el mejor torero mexicano y quien ya entró en las grandes ligas para competirle a cualquiera y donde sea. Este 2014 tiene que ser el año en que se posicione en lo alto y se mantenga.

El 2013 nos dejó constancia del declive en la categoría de La México, jueces en calidad de paleros, encierros sin el más mínimo trapío, entradas paupérrimas y carteles sin trascendencia.

Al país le hace falta una Plaza México que recupere su importancia y dignidad. Ahora es solo una cueva en donde acuden los que se autoengañan, y los aficionados de verdad se alejan.

Tanto en México como en España el espectáculo taurino atravesó por momentos de constricción. El portal Altoro México dio cuenta de una reducción en los festejos taurinos de casi seis por ciento comparado con 2012. El total de festejos fue de 479; el renglón más afectado fue el de las novilladas. En España, sin cifras oficiales todavía, la reducción de festejos ha sido sostenida en los últimos años.

Ahí destacó la pugna entre un nuevo G5, conformado por Morante de la Puebla, El Juli, Alejandro Talavante, Miguel Ángel Perera y José Mari Manzanares, quienes se negaron a contratarse en Sevilla ante la propuesta de reducir sus honorarios.

Los empresarios han expresado que es indispensable bajar el precio de las entradas y eso solo es posible con la colaboración de los toreros. Un tema que dará  de qué hablar en este 2014. 

jesus.zarate@milenio.com