Contraquerencia

Novilleros con futuro

No es un secreto que los novilleros no la tienen nada fácil en México, donde año con año se reduce el número de festejos menores, menos plazas les abren las puertas y para colmo no existe la figura de las novilladas sin picadores, que por ejemplo son piedra angular de la formación de los nuevos valores en España.

Con todo ese panorama en contra, hay varios novilleros que han demostrado en fechas recientes que existe el capital humano para concebir esperanzas para su futuro.

También están aquellos que en plena etapa de consolidación, como es el caso de Leo Valadez, quien el domingo anterior se presentó en Guadalajara y constató la productiva evolución que ha conseguido en Europa. Tiene asimilada la técnica y una intuición natural para hacer el toreo.

Hay otros novilleros con muestra de gran potencial, como Nicolás Gutiérrez, Diego Emilio y Luis David Adame, quienes han tenido triunfos en diversas plazas.

Con mucho menos rodaje están los tapatíos Carlos Casanueva y Román Martínez; por cierto Román tienen el tremendo activo del carisma con el público y provoca una sensación de entusiasmo, poco común en estos tiempos, al grado que cortó un rabo en Tlaquepaque.

Los próximas semanas seguirán en actividad las plazas de Monterrey, Guadalajara, La México, y las que conforman el ciclo "Descubriendo un Torero", pero después de eso, a finales del 2015, las oportunidades para los novilleros se acabarán.

El verdadero reto es darle continuidad a las carreras de estos jóvenes. Los que tienen las posibilidades económicas o de patrocinios podrán irse a España, pero para el resto viene una larguísima espera, llena de incertidumbre.

De alguna manera habría que buscar el mecanismo para que el comienzo de cada año venga acompañado con seriales para los novilleros. Ya sea en festejos nocturnos jueves o viernes, en plazas de poca actividad, o de plano en las que tengan sus principales temporadas en curso, pero que los novilleros puedan sumar fechas.

Un ejemplo de lo que se puede lograr es la pequeña plaza de Arroyo en el DF, un coso que puede ser ideal para dar festejos nocturnos y acompañarlos con otras actividades, como noches flamencas. Todo depende de la voluntad del gremio taurino.
jesus.zarate@milenio.com