Contraquerencia

Momento de decidirse

La Plaza México asoma la cabeza con timidez a una nueva época, sin que se decida realizar un cambio de fondo. De todos es conocido que el coso más importante de América había arrastrado su prestigio sobre todo con la laxitud para escoger los encierros, la ausencia de bravura y el otorgamiento de orejas sin mayor mérito.

En ese sentido la México tocó fondo el año pasado cuando ni los aficionados ni los toreros se tomaban en serio las orejas que regalaron a manos llenas los jueces de plaza. La política entreguista de Rafael Herrerías solo logró desprestigiar al coso y ahuyentar a los aficionados.

En esta campaña, que coincide con la integración de Pablo Álvarez al cuerpo empresarial, se han dado algunos síntomas de que La México puede tomar un nuevo derrotero. Se han visto encierros mejor presentados como los de Jaral de Peñas y de Barralva, regresaron nombres como Joselito Adame, y se integraron otros como Diego Urdiales, que vienen a darle un nuevo sabor a la Temporada Grande. Los jueces siguen poniendo el listón muy bajo para la concesión de trofeos, pero cuando menos ya no se trata de la ridícula actuación de la campaña anterior.

La Plaza México parece que tienta la posibilidad de darle seriedad y categoría a las corridas de toros, un esfuerzo apenas visible, pero que puede representar un cambio de rumbo en lo que había sido durante años la devaluación de la fiesta brava en la capital del país. Todavía es cierto que Herrerías tiene trato de negocio de amigos con las figuras extranjeras a las que se les conceden todos los caprichos, al grado que el propio Heriberto Murrieta se atrevió a denunciar los abusos de Julián López El Juli, imponiendo el toro chico y manipulando los sorteos.

La estrategia de doblar las manos y minimizar al toro no ha tenido ningún beneficio ni para el aficionado y mucho menos a la empresa, que sufre con las bajas entradas, pero parece que existe pánico para darle una nueva cara a lo que sucede en el ruedo de la México. Si existe un cambio de rumbo quedará a la vista en las corridas de aniversario, principalmente en el mano a mano de José Tomás y Joselito Adame. Ojalá a la empresa se le acabe el miedo de hacer valer el prestigio de la Plaza México.


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