Contraquerencia

Joselito lo logró

El acontecimiento taurino de la semana pasada fue la encerrona de Joselito Adame, y tuvo un especial interés al reunir varios ingredientes. Por principio de cuentas, Adame regresaba de Europa para refrendar en su país el extraordinario momento que pasa.

También es el gran ausente de la temporada en la Plaza México, sin que nada justifique tal absurdo. Y por último, el escenario de la Plaza Vicente Segura de Pachuca es uno de los recintos más difíciles que hay en el país, y pocas veces registra buenas entradas.

Así que el primer gran triunfo de Joselito Adame fue casi llenar la Vicente Segura, poner la atención de todos los medios nacionales y extranjeros en su encerrona. La comparecencia en solitario también representa una proeza que demanda un ejercicio de variedad, de concentración para tener al público cautivo a lo largo de toda la función, como al final lo logró el de Aguascalientes.

En estas fechas una encerrona es uno de los formatos más obsoletos que puede tomar una corrida de toros. Funciona cuando se tiene un torero que provoca tal expectación que pueda llenar la Plaza, pero que además tenga los recursos y la variedad para a lo largo de seis toros no aburrir a la concurrencia, de lo contrario sería como asistir a un concierto en el que el intérprete repita la misma canción.

Joselito salió triunfante y si a alguien le quedaban dudas, dejó claro que es el único torero mexicano que tiene todo para convertirse en una gran figura, aunque en su propio país muchos no se lo quieran reconocer.

Mientras tanto, en Guadalajara nos quedó más que claro que cuando no hay bravura, de plano no hay nada. Un cartel que en el renglón de los toreros es uno de los más atractivos que se pueden conformar en la actualidad con solo nombres mexicanos, y que ya ha recibido la denominación de la famosas 3 S´s, por conjugar los apellidos Sánchez, Saldívar y Silveti, quedó reducido a tres horas de aburrimiento por culpa de un encierro sin raza alguna por parte de la ganadería de Arroyo Zarco.

La bravura es el ingrediente principal de una corrida de toros, todo lo demás lo pueden resolver toreros tan capaces como los de las 3 S´s, pero la emoción solo la puede proporcionar el toro bravo, aquí y en China.

jesus.zarate@milenio.com