Contraquerencia

Hagan algo por las novilladas

El número de novilladas celebradas en México va en picada año con año, en este 2014 es natural que con motivo del Mundial de futbol en Brasil se reduzca aun más la cantidad de festejos menores.

En 2013 se dieron 112 novilladas, en 2012 fueron 117 y en 2011, 175. Lo más grave es que hace apenas unas décadas la cifra rebasaba las 400 novilladas en el país.

La reducción se puede explicar de varias maneras. Muchos poblados antes contaban con novilladas como parte de sus festejos patronales, ahora varios los han eliminado o bien sustituido por jaripeos u otro tipo de espectáculos. Plazas que antes daban buena cantidad de novilladas han claudicado, como Arroyo, Acapulco o Puerto Vallarta.

Dentro de las pocas plazas que siguen dando novilladas están Cinco Villas, San Marcos y Guadalajara. La Plaza México da también un serial, pero lo hace solo por cumplir con el requisito para vender el derecho de apartado de la Temporada Grande.

Un hecho irrefutable es que salvo muy contadas excepciones, como la Plaza San Marcos, en Aguascalientes, las novilladas dejan pérdidas que alguien debe asumir.

Muchos empresarios se cansaron de ello y simplemente dejaron de darlas, sin reparar en que con eso se compromete el futuro de la fiesta brava al cortar casi de tajo los relevos naturales de toreros.

Alguien debe hacer algo por darle vida a las novilladas, comenzando por abaratar el costo de su organización, ya sea con la cooperación de ganaderos, subalternos e incluso con la carga de los impuestos que corresponde a las autoridades.

En España, por ejemplo, existe la figura de las novilladas sin picadores que cumplen una doble función, por una parte es la puerta de entrada de los más nuevos, y segundo ayuda a montar festejos a un menor costo para los organizadores.

El número de corridas supera por mucho al de las novilladas, lo que supone un contrasentido, ya que los festejos de menor categoría son los que deberían superar por mucho a las corridas. En la situación actual no hay cómo sustentar un crecimiento de la fiesta.

De manera extraoficial se sabe que los ganaderos mexicanos, preocupados por esta situación, están intentando junto con varios empresarios dar un número importante de novilladas. Ojalá pronto se materialice esta intención y que alguien más haga algo por las novilladas. ¡Urge! 

jesus.zarate@milenio.com