Contraquerencia

Ecos de San Isidro

San Isidro, en su versión de 2014, está a punto de culminar y a falta de unas cuantas corridas ya se pueden mencionar algunas de sus herencias que podemos comentar, sin ánimo de hacer un resumen completo, pues para eso existen otras mejores opciones.

La primer gran noticia es que cuando dábamos casi por sentado que la feria grande de Madrid se iría sin un gran protagonista, de pronto apareció Miguel Ángel Perera, y ligó un par de Puertas Grandes. Primero con el corte de tres de orejas en la tarde del 23 de mayo y luego con otra gran actuación el 3 de junio con dos orejas. De esta manera, Perera dio el campanazo para dejar de ser una figura de grupo, entiéndase como afiliado a otros grandes nombres, para ser considerado por su propio peso. Hay un antes y un después de San Isidro 2014 para Miguel Ángel Perera.

Mientras, para el mexicano Joselito Adame, quien sin cortar orejas, no se olvide el robo del que fue víctima en su presentación, logró consolidar una presencia de peso en la temporada española. El de Aguascalientes participó en tres corridas en Madrid, lo cual ya supone un gran logro, que ya muchos españoles quisieran alcanzar. De cualquier forma quedó el sabor de boca que faltó que Joselito abriera la Puerta Grande y con eso quitar los fantasmas del “ya merito”.

Esta feria tuvo el ingrediente del drama de la fiesta, representada de manera peculiar en la corrida del 20 de mayo, cuando el festejo se suspendió por falta de toreros, ya que fueron heridos David Mora, Antonio Nazaré y Jiménez Fortés.

Hubo otras tardes dramáticas como las del 30 de mayo, en la que Miguel Abellán dejó constancia de la entrega de un torero, así como el valor sin miramiento de Joselito Adame. La dureza de los toros estuvo presente.

También hubo otros triunfadores con corte de orejas, como Iván Fandiño, Juan del Álamo, Miguel Abellán, Uceda Leal o Alberto Aguilar. Pero se extrañó las tardes contundentes de las grandes figuras que pasaron de puntillas por Las Ventas, entiéndase los casos de Morante de la Puebla, Enrique Ponce, Jose Mari Manzanares o El Juli.

Y el eco que tal vez se recuerde con mayor nostalgia será la presencia del rey Juan Carlos como presidente de la Corrida de la Beneficencia. Un monarca que siempre dio la cara por la fiesta brava.

jesus.zarate@milenio.com