Contraquerencia

Comienza la segunda parte

La Temporada Grande superó el mítico número 12, con el cual por un lado se da por cumplido el compromiso de la empresa con relación al derecho de apartado, pero más importante es que con esto concluyen las corridas de relleno que solo persiguen el objetivo de sumar tarde, sin abonar a la calidad.

Curiosamente, las primeras 12 corridas, las que deben de provocar que el aficionado renueve sus tarjetas de apartado, son las menos atractivas de todas. El verdadero interés se despierta desde mediados-finales de enero hasta llegara a las corridas de aniversario de febrero. De esta manera, muchos prefieren pagar por un apartado que no se justifica en la mayoría de las tardes, pero que les asegura tener un lugar seguro en las corridas de aniversario.

De las últimas corridas de la primera etapa se rescata por mucho las actuaciones de toreros maduros como Alfredo Gutiérrez, Federico Pizarro y Jerónimo, quienes cortando orejas y, sobre todo, convenciendo de sus cualidades han sido gratas sorpresas. A partir de este domingo, los carteles se irán armando de uno en uno, y es justo para esta tercia de mexicanos que se les incluya en carteles de mayor repercusión. La peor crueldad sería emocionarlos con las corridas en las que se les anunció y que luego no se les haga justicia recompensándolos con tardes de mayor relevancia.

De entrada, ya este domingo hay malas noticias para ellos, ya que están programados Fabián Barda, Arturo Macías y Pedro Gutiérrez El Capea, con toros de La Punta. Esperemos que Alfredo, Pizarro y Jerónimo regresen pronto a la México, ya demostraron que están preparados.

Donde hay buenas noticias es en el renglón de las novilladas, Espectáculos Taurinos de México (ETMSA) anunció el comienzo de un serial en la plaza de toros Caletilla, del puerto de Acapulco, donde se dará preferencia a los alumnos de diversas escuelas taurinas. Las novilladas comenzarán el 12 de enero.

No puedo dejar de mencionar el mal sabor de boca que nos deja que el programa taurino de televisión con más tiempo al aire, el de Toros y toreros del Canal Once del Instituto Politécnico Nacional (IPN) haya cambiado de nombre al muy poco original de Toros sol y sombra. Sobre todo cuando por los sistemas de televisión por cable ya existe otro programa titulado Sol y sombra, a cargo del ingeniero Pepe Cuéllar. Heriberto Murrieta y su equipo han errado en esta decisión, ya que además del plagio de nombre rompen con una tradición de décadas. Que poca imaginación. 

jesus.zarate@milenio.com