Contraquerencia

Choque de trenes en Sevilla

Sin que nadie se lo esperara, la semana pasada, por medio de un escueto comunicado, los matadores españoles Morante de la Puebla, Julián López El Juli, José Mari Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante dieron a conocer su decisión de no torear en la próxima feria de Sevilla. “Comunican a la afición que no actuarán en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla bajo la contratación de la empresa Pagés. La Junta de Gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla ya tiene conocimiento de esta difícil decisión y de sus razones, decisión que solo pretende que esta plaza recupere su identidad y se respete a los toreros y a sus representantes.”

A su vez, la empresa que comanda Eduardo Canorea contestó al día siguiente: “los tiempos que corren son difíciles y la fiesta lo está pasando mal, por eso les hago sentidamente un ruego: volvamos a la cordialidad que ha presidido nuestras relaciones hasta aquí y procuremos estar a la altura de las circunstancias.”

Hasta ahí lo expresado de manera oficial por ambas partes. Lo que se puede entender de este conflicto es que los matadores no están dispuestos a bajar sus honorarios como lo sugirió Canorea en una rueda de prensa en noviembre, cuando dijo que en tiempos de crisis económica no era viable bajar los precios de los boletos sin la colaboración de los toreros. “Es prácticamente imposible reducir el precio de la entrada… los toreros no están por la labor de reducir ni un céntimo”. El dinero a final de cuentas es el origen de este choque y que también supone un aviso para la empresa de Las Ventas en el sentido de que los matadores no están dispuestos a ceder en sus honorarios.

Otra cosa que queda clara es que después del malogrado G-10, que intentó sin éxito representar los derechos de los principales matadores, ahora surge de facto un G-5, mucho más pragmático y menos mediático. Y, sobre todo, queda en evidencia la falta de comunicación y voluntad entre empresarios y toreros. Cada quien vela por sus intereses, sin reflexionar en lo que convenga más al futuro de la fiesta.

Queda en el aire saber quién será el primero en ceder y quién será el que pueda actuar a favor del espectáculo sin comprometer su futuro. Las soberbias se han alzado en el primer round. La inteligencia y el sentido común esperamos que se muestren antes de que sea demasiado tarde. Los choques de trenes nunca dejan nada bueno. 

filosofodelmetro@yahoo.com.mx